El Juzgado de Instrucción de Madrid ha acogido este martes la primera sesión del juicio contra el actor Rodolfo Sancho por un presunto delito leve de vejaciones hacia su expareja, Silvia Bronchalo. El Ministerio Fiscal, tras analizar los hechos y las declaraciones de ambas partes durante la vista oral, ha solicitado la libre absolución para el intérprete, según ha confirmado su equipo jurídico al término de la comparecencia.
El procedimiento judicial tiene su origen en una denuncia interpuesta por Bronchalo hace meses, en la que acusaba a Sancho de dirigirle términos despectivos como «bipolar», «pirada» o «incapaz» a través de mensajes de mensajería instantánea. Estos hechos se produjeron en un contexto de discrepancias sobre la gestión económica y la estrategia de defensa de su hijo, Daniel Sancho, quien cumple condena de cadena perpetua en Tailandia.
La causa fue inicialmente archivada por la justicia al considerar que no existían indicios suficientes de un delito de violencia de género o maltrato continuado. No obstante, tras un recurso interpuesto por la demandante ante la Audiencia Provincial, el proceso se reabrió parcialmente para ser juzgado bajo la tipificación de delito leve de vejaciones, una categoría jurídica de menor gravedad que la denuncia original.
A su salida del juzgado, Silvia Bronchalo ha manifestado ante los medios de comunicación su descontento con el desarrollo de la sesión, asegurando que se ha sentido tratada «sin respeto» en el interior de la sala. Bronchalo sostiene que los mensajes recibidos constituyen una agresión verbal que ha afectado a su integridad moral y que, según su versión, estos episodios se habrían prolongado en el tiempo más allá de los hechos juzgados este martes.
Por su parte, la defensa de Rodolfo Sancho, encabezada por el letrado Marcos García Montes, ha mostrado su satisfacción ante la petición de absolución por parte de la fiscalía. Sancho ha reconocido la autoría de los mensajes en el marco de una discusión privada, pero su equipo legal argumenta que no concurren los elementos necesarios para que dichas expresiones sean constitutivas de infracción penal.
En el ámbito familiar, Bronchalo ha revelado que su hijo Daniel ha solicitado a ambos progenitores que pongan fin a sus disputas legales. Según la demandante, el joven se mantiene ajeno al conflicto judicial entre sus padres y ha pedido que se zanje la situación para centrarse en su situación procesal en el extranjero, donde la defensa todavía trabaja en una posible solicitud de extradición para que pueda cumplir su pena en España.
Este enfrentamiento legal marca un nuevo punto de ruptura entre los progenitores, quienes han mantenido posturas enfrentadas desde que se conoció el caso de su hijo en Tailandia. Mientras Sancho ha optado por una estrategia de defensa técnica y apariciones mediáticas medidas, Bronchalo ha denunciado haber sido apartada de las decisiones jurídicas, lo que ha derivado en un cruce de reproches públicos y judiciales que ahora queda a la espera de una sentencia definitiva por parte de la magistrada a cargo del caso.


