Fenadismer anuncia un incremento inmediato en los precios del transporte por el alza de los carburantes
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha advertido este lunes sobre una subida inminente en las tarifas del sector debido al encarecimiento sostenido del combustible. Según la organización, la evolución de los precios del gasóleo obliga a los transportistas a aplicar de forma automática la cláusula de revisión de precios en sus facturas para garantizar la viabilidad de sus operaciones.
De acuerdo con los datos analizados por la federación y procedentes del Ministerio de Transportes, el precio del gasóleo ha registrado un incremento acumulado del 40,7% para los vehículos pesados y del 34,7% para los de menor tonelaje entre los meses de enero y agosto. Esta variación, reflejada en el denominado coeficiente G, activa el mecanismo legal de indexación del combustible que los transportistas deben trasladar obligatoriamente a sus clientes.
Fenadismer ha subrayado que esta medida no responde a una estrategia comercial, sino a un «mecanismo legal de obligado cumplimiento» cuya finalidad es proteger el equilibrio económico del contrato de transporte. La asociación recuerda que el incumplimiento de esta normativa es sancionable y que no repercutir el impacto del combustible abocaría a las empresas y autónomos a trabajar por debajo de los costes de explotación, comprometiendo la supervivencia del tejido empresarial en España.
Paralelamente, el sector del transporte de viajeros en autobús ha expresado una preocupación similar. La patronal Confebus ha alertado sobre el impacto del alza de los carburantes en sus márgenes operativos, especialmente ante la proximidad del 30 de septiembre, fecha en la que está previsto que finalicen las medidas de apoyo articuladas por el Gobierno para paliar la crisis energética derivada de los conflictos internacionales.
Ante esta situación, Confebus ha solicitado al Ejecutivo nuevas medidas urgentes y una revisión del régimen de ayudas para garantizar la neutralidad tecnológica. La organización destaca que el combustible representa actualmente hasta el 40% de los costes de una empresa de autobuses, una partida que se suma al incremento de otros conceptos esenciales como el mantenimiento, los neumáticos y la financiación de los vehículos.
Finalmente, el sector del transporte de viajeros ha puesto el foco en la dificultad de adaptar los precios en los servicios que operan bajo contratos públicos, los cuales suelen carecer de la flexibilidad necesaria para ajustarse con rapidez a variaciones extraordinarias de los costes energéticos, lo que agrava la situación financiera de las operadoras.


