Sumar solicita que los Presupuestos de 2027 prioricen la transición ecológica frente a la industria fósil
El diputado del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, Alberto Ibáñez Mezquita, ha instado este miércoles al Gobierno en el Congreso de los Diputados a reorientar la inversión pública de cara a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027. La propuesta de la formación se centra en suprimir la financiación a las industrias basadas en combustibles fósiles, las grandes infraestructuras y la ganadería intensiva, destinando dichos recursos a la reforestación y la soberanía alimentaria.
Durante su intervención, Ibáñez ha defendido la necesidad de que las cuentas públicas de 2027 reflejen un compromiso estricto con la descarbonización. El parlamentario ha planteado una estrategia de «cero euros» para sectores que, a su juicio, dificultan la lucha contra el cambio climático. En su lugar, ha abogado por redirigir esos fondos hacia la electrificación de la industria y el impulso de un plan de choque para la red ferroviaria de Cercanías.
Informes de impacto climático transversales
Una de las demandas principales trasladadas al Ejecutivo es la obligatoriedad de que cada partida presupuestaria cuente con un informe de impacto climático. Según ha explicado Ibáñez, este mecanismo debería funcionar de manera análoga a los actuales informes de impacto de género, convirtiéndose en un requisito «principal y transversal» para la elaboración de los futuros presupuestos estatales.
«No podemos destinar un solo euro más a retardar la lucha contra el cambio climático», ha recalcado el diputado, subrayando que la prioridad del Gobierno debe ser asegurar que ninguna inversión pública contravenga los objetivos medioambientales establecidos.
Crítica a la búsqueda de pactos transversales
En el marco de su comparecencia, el representante de Sumar se ha dirigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para solicitarle que desista de buscar un Pacto de Estado contra la Emergencia Climática con el resto de las fuerzas parlamentarias. Ibáñez ha calificado esta posibilidad de «imposible» y ha instado al Ejecutivo a no «perder más el tiempo» en apelaciones a consensos que, en su opinión, retrasan la acción ejecutiva.
La formación insiste en que la soberanía alimentaria y la reforestación deben situarse en el centro de la agenda económica de la segunda mitad de la legislatura. Esta posición se suma a otras críticas recientes del grupo parlamentario hacia su socio de coalición, relacionadas con la prórroga de la actividad de centrales nucleares o la gestión del mercado energético.


