GRANADA. — La actividad sísmica en Granada y su área metropolitana ha mostrado signos de estabilización durante la jornada de este domingo, registrándose un total de nueve movimientos de baja intensidad. Según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), ninguno de los temblores superó la magnitud de 2 mbLg, lo que consolida la tendencia de reducción de la fuerza de los seísmos tras el inicio de la serie el pasado 15 de agosto.
Desde que comenzó este episodio sísmico, el Servicio de Emergencias 112 Andalucía ha gestionado un total de 3.606 emergencias y ha coordinado la inspección técnica de 976 edificios en las zonas afectadas. Los informes de los servicios de valoración confirman que ninguno de los inmuebles revisados ha sido clasificado bajo el «nivel negro», categoría que determina un riesgo inminente de derrumbe, garantizando así la seguridad estructural general del parque de viviendas inspeccionado.
En términos de atención ciudadana, el centro de coordinación de emergencias ha recibido 7.184 comunicaciones desde el inicio de la crisis y ha prestado asistencia a través de 283 llamadas de apoyo psicológico. La actividad de este domingo se concentró fundamentalmente en las primeras horas de la madrugada y la mañana, con epicentros localizados en los municipios de La Zubia, Granada capital, Ogíjares, Armilla y Churriana de la Vega, oscilando las magnitudes entre 1,6 y 2,0 mbLg.
Esta disminución de la magnitud se produce tras una semana de alta tensión sísmica que alcanzó sus picos de mayor intensidad los días 15 y 18 de agosto, con sendos terremotos de magnitud 4,8 Mw con epicentro en Alhendín y Otura. Dichos eventos provocaron daños materiales visibles, como grietas en tabiquería, desprendimientos de cornisas y elementos ornamentales en fachadas. Asimismo, se contabilizaron tres heridos leves y el desalojo preventivo de 600 residentes en Las Gabias, quienes actualmente esperan la autorización técnica definitiva para regresar a sus hogares.
La situación actual en la zona sur del área metropolitana tiende hacia la normalidad técnica, tras encadenar cuatro jornadas consecutivas de descenso en la energía liberada. Los expertos del IGN señalan que, aunque los terremotos continúan sucediéndose, la probabilidad de que la serie siga su curso natural hacia la disipación es alta, siguiendo un patrón similar al episodio registrado entre diciembre de 2020 y agosto de 2021 en la zona norte de la capital.
En aquella ocasión, la serie sísmica concentrada en municipios como Atarfe y Santa Fe registró más de 3.000 movimientos, de los cuales seis superaron la magnitud 4. En la serie presente, las réplicas de mayor consideración se produjeron el pasado martes 18 de agosto, con magnitudes de 3,9, 4,2 y 4,0, seguidas de un movimiento de 3,4 registrado el jueves 20. Las autoridades mantienen los protocolos de seguimiento activos pese a la baja intensidad de los últimos registros.


