Trump ordena una respuesta militar «sin precedentes» ante posibles amenazas de Irán contra su integridad
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado este viernes que ha impartido instrucciones directas al Pentágono para ejecutar una campaña de bombardeos contra la República Islámica de Irán a una escala «nunca antes vista» en el supuesto de que sea asesinado como consecuencia de un complot orquestado por Teherán. El mandatario vinculó esta medida a su condición de objetivo prioritario para el régimen iraní, situación que, según sus declaraciones, se mantiene desde hace años.
En una entrevista concedida a The New York Post, el titular del Ejecutivo estadounidense detalló el alcance de sus órdenes militares. «He dejado instrucciones: si pasa algo, que los bombardeen literalmente a niveles que nunca antes hayan visto», afirmó Trump. El mandatario respondió de esta manera a las recientes informaciones periodísticas que sugerían una presunta advertencia de Israel sobre nuevos planes iraníes para atentar contra su vida.
No obstante, el presidente estadounidense matizó el alcance de las amenazas actuales al señalar que no tiene constancia de un complot reciente de carácter específico. «Israel no ha dicho nada», aclaró durante la entrevista, aunque reiteró que su nombre ha figurado en las listas de objetivos de Teherán de manera persistente. Estas declaraciones se producen tras su reciente participación en la cumbre de la OTAN en Turquía, donde ya había relacionado la hostilidad de Irán con la operación que terminó con la vida del general Qasem Soleimani en el año 2020.
La escalada retórica coincide con una fase de alta volatilidad militar en Oriente Medio. Tras la ruptura del alto el fuego alcanzado el mes pasado, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han retomado las incursiones aéreas sobre territorio iraní. Este escenario de confrontación directa se intensificó tras el inicio de una ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, en la que perdió la vida el líder supremo iraní, Alí Jameneí.
Mientras Teherán procedía este jueves a las ceremonias fúnebres de Jameneí, la estructura de mando en la República Islámica enfrenta interrogantes sobre su sucesión. Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido y designado como nuevo líder supremo el pasado 8 de marzo, no ha realizado apariciones públicas desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero. La ausencia de comunicación oficial sobre su estado de salud o su paradero ha generado diversas especulaciones en el ámbito diplomático internacional.
La postura oficial de la Casa Blanca refuerza la estrategia de disuasión frente a la República Islámica en un momento en que las operaciones militares han reemplazado a los canales de diálogo diplomático. La administración estadounidense mantiene la vigilancia ante posibles represalias por parte de las fuerzas iraníes o sus aliados regionales, en un contexto donde el liderazgo político de ambos países se encuentra en su punto de mayor confrontación de la última década.


