El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes la ejecución de una operación militar conjunta con las Fuerzas Armadas de Nigeria que resultó en la eliminación de Abu-Bilal al-Minuki, identificado como el segundo al mando de la organización terrorista Estado Islámico (EI). El operativo, calificado por la Casa Blanca como una misión de alta complejidad, tuvo lugar en territorio nigeriano bajo una planificación estratégica entre ambas naciones.
A través de un comunicado oficial y una publicación en su red social Truth Social, el mandatario estadounidense informó que la operación se llevó a cabo tras un seguimiento de inteligencia que permitió localizar a al-Minuki, a quien describió como el «terrorista más activo del mundo». Trump destacó la precisión de las fuerzas estadounidenses y nigerianas, asegurando que el objetivo ya no representa una amenaza para la estabilidad del continente africano ni para los intereses de seguridad de los Estados Unidos.
La administración estadounidense sostiene que la desaparición de al-Minuki, también conocido bajo el alias de Abu-Bilel al-Minuto, supone un impacto directo en la estructura logística del Estado Islámico. Según el presidente Trump, esta baja debilita considerablemente la «operación global» de la organización, que ha intentado consolidar su presencia en diversas regiones de África tras los reveses sufridos en Medio Oriente.
El despliegue militar que permitió este resultado se enmarca en un programa de cooperación bilateral en materia de defensa. El pasado 16 de febrero, las autoridades nigerianas habían oficializado la llegada de aproximadamente cien efectivos militares estadounidenses al aeródromo de Bauchi, en el noroeste de Nigeria. Este contingente tenía como propósito fortalecer la formación técnica y la ejecución de misiones antiterroristas en una zona afectada por la insurgencia yihadista.
La región noreste de Nigeria ha enfrentado la violencia del grupo Boko Haram desde el año 2009, situación que se agravó en 2016 con la aparición del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP). Asimismo, en el noroeste del país, el grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), ha mantenido una actividad constante en los estados de Kebbi y Sokoto, motivando una respuesta militar más robusta por parte del gobierno local con apoyo internacional.
Este operativo representa la culminación de una fase de intensificación de los combates contra grupos extremistas en Nigeria, iniciada a finales de 2025 tras una serie de ataques aéreos coordinados. El presidente Trump expresó su agradecimiento al Gobierno de Nigeria por la colaboración estrecha en esta misión, reafirmando el compromiso de su administración en la lucha global contra el terrorismo internacional.


