El presidente Trump valora positivamente el encuentro diplomático entre Xi Jinping y Vladímir Putin
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado este miércoles su respaldo al reciente encuentro mantenido en Pekín entre su homólogo chino, Xi Jinping, y el mandatario ruso, Vladímir Putin. En declaraciones a la prensa, el líder estadounidense calificó la reunión como un avance positivo para la estabilidad internacional, subrayando la vigencia de sus canales de comunicación con ambos mandatarios en un contexto de reconfiguración de la política exterior de Washington.
«Creo que es algo bueno. Me llevo bien con ambos», manifestó Trump al ser consultado sobre la cumbre en la capital china, que tuvo lugar apenas unos días después de su propia visita oficial al gigante asiático. Según reveló el mandatario republicano, el propio Xi Jinping le habría informado de manera anticipada sobre la recepción del líder ruso durante las conversaciones bilaterales mantenidas la semana pasada.
La visita de Estado de Putin a Pekín concluyó con una declaración conjunta en la que ambos líderes exhibieron una profunda sintonía estratégica. Durante el encuentro, Xi aseguró que los vínculos entre China y Rusia se encuentran en «el nivel más alto de su historia», marco en el cual se anunció la extensión del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, cuya vigencia se remonta a hace 25 años.
En el ámbito geopolítico, Pekín y Moscú reafirmaron su postura de buscar una solución política para el conflicto en Ucrania. Ambas potencias defendieron la necesidad de abordar las «raíces» de la guerra, terminología que el Kremlin utiliza habitualmente para cuestionar la expansión de la OTAN hacia sus fronteras. Esta posición coincide temporalmente con el cambio de rumbo en la Casa Blanca tras el regreso de Trump al poder en enero de 2025.
Desde su investidura, la administración Trump ha modificado la política de asistencia incondicional a Kiev que caracterizó el periodo anterior, priorizando la apertura de mesas de negociación entre Ucrania y Rusia para alcanzar un acuerdo de paz. No obstante, este proceso diplomático ha enfrentado obstáculos; el pasado mes de agosto, una cumbre bilateral entre Trump y Putin celebrada en Alaska finalizó sin resultados concretos, lo que ha generado expresiones de frustración por parte del presidente estadounidense ante la negativa rusa de pactar un alto el fuego inmediato.
A pesar de estas tensiones en las negociaciones directas, el presidente Trump optó por un tono distendido al comparar su reciente recepción en Pekín con la de su homólogo ruso. «No sé si la ceremonia de bienvenida que le hicieron fue tan brillante como la mía. Estaré atento», bromeó ante los periodistas, enfatizando el carácter personalista de su estrategia diplomática frente a las dos potencias euroasiáticas.


