Polonia convoca al Gabinete de Seguridad tras ataques rusos en la proximidad de su frontera
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha convocado este domingo una reunión de urgencia del Gabinete de Seguridad Nacional en respuesta a la reciente ofensiva de la Federación Rusa en territorio ucraniano, registrada a escasa distancia de la frontera polaca. El mandatario advirtió sobre la gravedad de la situación y la posibilidad de que el incremento de las operaciones militares rusas pueda tener repercusiones directas sobre la soberanía territorial de Polonia.
La escalada se materializó con ataques de drones en puntos estratégicos cercanos a la divisoria. En la región de Volin, un artefacto impactó contra la locomotora de un tren que transportaba a 206 pasajeros, quienes resultaron ilesos según los reportes de las autoridades ucranianas. Paralelamente, el portavoz de la Guardia Fronteriza polaca, Dariusz Sienicki, confirmó que otro dron impactó contra un camión en las inmediaciones del puesto fronterizo de Dorohusk-Yahodin, a tan solo 800 metros del territorio polaco.
Durante su comparecencia pública, Tusk subrayó que estas acciones no han sorprendido a los servicios de inteligencia. «La escalada de las acciones de la Federación Rusa es un hecho y estos ejemplos están cada vez más cerca de la frontera», afirmó el primer ministro, destacando que tanto la información propia como la de los países aliados ya contemplaban la posibilidad de un agravamiento de las hostilidades en el flanco oriental.
El jefe del Ejecutivo polaco vinculó estos ataques con una estrategia deliberada para comprometer la logística fronteriza. «Sabíamos que el plan ruso incluiría un intento de desorganizar, paralizar e incluso destruir los pasos fronterizos ucranianos», señaló Tusk, quien también citó el precedente de Moldavia como ejemplo de la táctica de presión que Rusia ejerce sobre las infraestructuras de transporte en la región.
La convocatoria del Gabinete de Seguridad tiene como objetivo evaluar las medidas de protección y respuesta ante lo que Varsovia considera una amenaza latente de afectación a su territorio. El Gobierno polaco mantiene una estrecha coordinación con sus socios de la OTAN mientras monitorea la evolución de los ataques, que por el momento se concentran en el intento de paralizar los flujos de tránsito en las zonas de frontera.


