El periodista Vicente Vallés, actual director y presentador de Antena 3 Noticias 2, ha compartido recientemente detalles sobre su trayectoria personal y profesional, marcada por un origen humilde en el extrarradio de Madrid y una consolidada carrera que le ha permitido establecer su residencia actual entre la capital y las Islas Canarias. El comunicador, referente de la información televisiva en España, sitúa sus raíces en un entorno de infravivienda en el barrio de Vallecas, una realidad que contrasta con su actual posición como uno de los analistas políticos más influyentes del país.
Nacido a principios de los años 60, los primeros años de vida de Vallés transcurrieron en una zona de edificaciones precarias detrás del campo del Rayo Vallecano. Hijo de un churrero y una ama de casa, el periodista ha relatado en diversas intervenciones públicas cómo su familia trabajó para progresar económicamente, logrando trasladarse a un piso en el municipio de Alcorcón a mediados de esa década. Fue en este entorno de barrio obrero donde desarrolló su formación básica antes de licenciarse en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, convirtiéndose en el primer titulado universitario de su familia.
En el ámbito patrimonial y residencial, Vallés mantiene actualmente una vida familiar discreta en una zona residencial del norte de Madrid, en el entorno de la carretera de Burgos y el distrito de Hortaleza. Esta ubicación estratégica facilita el desplazamiento diario a la sede de Atresmedia en San Sebastián de los Reyes. La vivienda, que comparte con la también periodista Ángeles Blanco, está diseñada para compatibilizar la vida familiar con las exigencias de la actualidad informativa y la actividad literaria de ambos, contando con espacios de trabajo específicos donde Vallés prepara sus informativos y redacta sus ensayos y novelas.
Uno de los pilares actuales en la vida del presentador es su vinculación con la isla de Tenerife. Lo que comenzó como una estancia vacacional hace más de una década se transformó en la adquisición de una segunda residencia en el norte de la isla, concretamente en el entorno de Abades y La Matanza de Acentejo. Vallés ha manifestado en repetidas ocasiones su arraigo con el archipiélago, destacando la calma y el ritmo de vida insular como elementos fundamentales para su proceso creativo y de desconexión profesional.
Esta faceta en Canarias no se limita al ámbito privado, ya que el periodista se ha integrado en la vida local, participando en actos culturales y ejerciendo como pregonero en festividades de la zona norte de Tenerife. Su afición por la gastronomía tradicional canaria y el clima del archipiélago han consolidado a las islas como su refugio habitual, permitiéndole equilibrar la alta presión del directo televisivo nocturno con periodos de retiro dedicados a la escritura y la investigación política.


