Vodafone España eleva su rentabilidad y reduce su deuda tras la ejecución del plan de ajuste de Zegona
Vodafone España ha cerrado el primer trimestre de su año fiscal 2027 (periodo comprendido entre abril y junio de 2026) con un incremento en sus principales indicadores financieros. La operadora, bajo la gestión del fondo de inversión británico Zegona, encadena su tercer trimestre consecutivo de crecimiento, registrando unos ingresos totales de 916 millones de euros, lo que supone un aumento del 2% interanual. El motor de este desempeño ha sido el resultado bruto de explotación (EBITDA), que se situó en los 465 millones de euros, un 5% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La mejora de los márgenes operativos de la compañía no responde a un incremento en los precios de los servicios, sino a la consolidación de los planes de eficiencia implementados por la propiedad desde su llegada. Entre las medidas clave destaca la reducción de la estructura de costes laborales tras la ejecución de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supuso la salida de cerca de 900 trabajadores, dejando la plantilla actual en aproximadamente 2.400 efectivos. A esto se suma el cierre de tiendas físicas independientes y una apuesta decidida por la digitalización en la captación de nuevos clientes.
Saneamiento financiero y desapalancamiento
Uno de los pilares de este trimestre ha sido el desapalancamiento financiero. La deuda neta de Vodafone España se redujo un 11,1%, pasando de los 3.600 millones de euros registrados hace un año a los 3.200 millones actuales. Este descenso ha permitido comprimir el ratio de apalancamiento hasta las 2,33 veces el EBITDAaL (EBITDA después de arrendamientos). No obstante, el crecimiento del EBITDAaL fue más moderado, situándose en un 3% (324 millones de euros), lo que refleja que los costes por el uso de infraestructuras de terceros continúan representando un desafío para la rentabilidad operativa.
En este proceso de saneamiento ha sido determinante la venta del 40% de FiberPass, la sociedad conjunta de fibra de la operadora, a la aseguradora AXA. De los 400 millones de euros obtenidos por esta transacción, la compañía destinó 200 millones de forma prioritaria a la amortización de compromisos financieros, reforzando la solvencia del balance de la corporación.
Estrategia comercial y volumen de mercado
En el ámbito comercial, Vodafone España ha ganado volumen apoyada en su marca de bajo coste, Lowi. La operadora finalizó el trimestre con un total de 12,86 millones de líneas móviles, lo que representa un aumento de 345.000 respecto al año anterior, y 2,59 millones de líneas de banda ancha fija, con un crecimiento de 22.000. Sin embargo, el análisis de las captaciones muestra un predominio del segmento de menor valor: de las nuevas líneas móviles, 219.000 corresponden a prepago, mientras que las líneas de contrato, de mayor rentabilidad, crecieron en 126.000.
De cara al corto plazo, la compañía espera un impacto positivo derivado de la macrooperación de refinanciación de 3.700 millones de euros cerrada el pasado 14 de julio. Esta maniobra financiera permite extender los vencimientos de la deuda por encima de los cinco años y reducir sustancialmente la factura de intereses. Según las previsiones, el coste anual por intereses pasará de los 294 millones que soportaba en el momento de la adquisición por Zegona a unos 170 millones de euros, lo que impulsará el flujo de caja operativo en los próximos trimestres.
Este escenario de consolidación financiera se produce en un contexto sectorial marcado por los movimientos estratégicos en el mercado español de las telecomunicaciones, donde persisten los rumores sobre posibles alianzas o fusiones entre los principales operadores del país para ganar escala frente a la competencia.


