Propuesta de alianza estratégica entre PP y Vox para asegurar el control del Senado
El entorno de la formación Vox analiza una propuesta técnica dirigida a coordinar su estrategia electoral con el Partido Popular (PP) para los próximos comicios a la Cámara Alta. El plan busca optimizar el voto del bloque de la derecha y asegurar el control institucional del Senado, estableciendo un reparto de circunscripciones que evitaría la fragmentación del sufragio y permitiría alcanzar una mayoría cualificada superior a los tres quintos de la institución.
Según el esquema planteado, el Partido Popular concurriría en solitario en 42 provincias —41 peninsulares y Baleares—, mientras que Vox renunciaría a presentar candidaturas propias en estos territorios para no dividir el voto. Como contrapartida, la formación encabezada por Santiago Abascal presentaría listas únicas en las cuatro provincias de Cataluña y en las dos de Canarias, territorios donde la representación actual del bloque es menor. En plazas específicas como Almería, Murcia, Ceuta y Melilla, ambas formaciones mantendrían candidaturas diferenciadas con el objetivo de captar las primeras y segundas posiciones.
Las estimaciones técnicas que acompañan a esta propuesta sugieren que la estrategia otorgaría al Partido Popular un total de 152 senadores, superando holgadamente los 135 escaños necesarios para la mayoría absoluta en una cámara de 269 miembros. Por su parte, Vox alcanzaría los 26 representantes, lo que le permitiría conformar un grupo parlamentario propio. La suma de ambas formaciones ascendería a 178 senadores, una cifra que rebasa los 162 votos requeridos para la mayoría de tres quintos.
La consecución de esta mayoría reforzada resulta de especial relevancia institucional, ya que es el requisito exigido para los mecanismos constitucionales de renovación de órganos como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Tribunal Constitucional o el Defensor del Pueblo. De este modo, la coalición estratégica no solo garantizaría el control legislativo de la Cámara Alta, sino que aseguraría una posición determinante en los nombramientos de las altas instituciones del Estado.
El planteamiento surge a menos de 48 horas de que expire el plazo legal para la presentación de listas y candidaturas. Aunque desde la dirección de Vox se mantiene un mutismo oficial sobre el estado de las negociaciones, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha deslizado recientemente que la estrategia de su formación pasa por la retirada de candidatos de Vox en aquellas circunscripciones donde no tengan posibilidades reales de obtener escaño, evitando así que los restos electorales favorezcan a otras formaciones.
Esta fórmula de «altura de miras» mencionada por los sectores implicados busca responder a los movimientos de coordinación de los bloques de izquierda. Para el Partido Popular, la cesión de las candidaturas en Cataluña y Canarias supondría una merma mínima dada su actual representación en dichos territorios, mientras que para Vox representaría un crecimiento sustancial frente a los seis senadores de designación autonómica con los que contó en la pasada legislatura.


