El secretario general del grupo parlamentario Vox en el Congreso de los Diputados, José María Figaredo, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de planear una presunta alteración del sistema electoral a través de la aplicación de la denominada «Ley de Nietos». Según el parlamentario, el Ejecutivo busca extender la legislatura para completar la nacionalización de más de dos millones de personas residentes en el extranjero con el fin de condicionar los resultados en futuras convocatorias a las urnas.
En una entrevista concedida a Telecinco, Figaredo ha calificado la situación de «bomba de relojería» y ha tildado al jefe del Ejecutivo de «psicópata» y «líder de una mafia». El diputado ha sostenido que la estrategia gubernamental consiste en agotar los plazos de la legislatura mientras se acelera la tramitación de expedientes de nacionalidad para descendientes de españoles en el exterior, lo que a su juicio constituye un «pucherazo electoral» y un «robo a cámara lenta».
De acuerdo con el análisis de la formación, existen actualmente más de dos millones de solicitudes de nacionalización en diversas demarcaciones de América. Figaredo ha alertado de que estos nuevos ciudadanos podrían ser «dirigidos» por el entorno del Partido Socialista hacia circunscripciones específicas donde el reparto de los últimos escaños sea ajustado, logrando así un vuelco en los resultados mediante el movimiento estratégico de votos en provincias clave.
El dirigente de Vox ha vinculado estas afirmaciones con la situación judicial que afecta a distintos ámbitos del entorno gubernamental. En este sentido, ha expresado su confianza en que las investigaciones desarrolladas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la administración de justicia logren avanzar para esclarecer lo que define como el «latrocinio de este gobierno». Según el parlamentario, el presidente Sánchez se muestra dispuesto a «hacer todo lo necesario» para permanecer en el cargo.
Por otro lado, el secretario general se ha referido a la marcha de las negociaciones en Andalucía con el Partido Popular para la formación de gobierno. Figaredo ha confirmado que ambas formaciones se encuentran en una fase de intercambio de documentos programáticos y se ha mostrado «optimista» respecto a la consecución de un acuerdo. Asimismo, ha precisado que, por el momento, las conversaciones se centran exclusivamente en el contenido de las medidas políticas y no en la composición del futuro Ejecutivo autonómico.


