El PPE cuestiona la gestión migratoria del Gobierno y advierte sobre el impacto de la regularización en Europa
El presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, ha manifestado este martes su rechazo a la política migratoria del Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez, vinculando la reciente crisis en Ceuta con las decisiones tomadas por el Gobierno de España. En declaraciones previas a la reunión de los ministros del Interior de la Unión Europea, el dirigente alemán ha señalado que el presidente español se encuentra en una posición de «aislamiento» frente a una postura comunitaria que, a su juicio, permanece unida en materia migratoria.
Weber ha recordado que el Gobierno de España declinó hace tres meses su incorporación a un acuerdo internacional, suscrito por 33 naciones, que abogaba por un control más estricto de los flujos migratorios. Según el líder de los populares europeos, la falta de una política firme de fronteras y los episodios vividos en la ciudad autónoma podrían favorecer el crecimiento de formaciones políticas situadas en los extremos del espectro europeo, lo que supone un riesgo para la estabilidad institucional de la Unión.
Uno de los puntos centrales de la crítica de Weber ha sido la propuesta de regularización extraordinaria impulsada por el Ejecutivo español. El político alemán ha solicitado formalmente que se detenga esta iniciativa, argumentando que puede generar un «efecto llamada» con repercusiones directas para el resto de los socios europeos. «España debe defender sus fronteras y lo ocurrido en Ceuta no puede volver a suceder», ha afirmado Weber, quien también ha trasladado su respaldo institucional a la población de la ciudad autónoma.
En el marco institucional, estas declaraciones coinciden con el intercambio de misivas entre el presidente Sánchez y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Mientras que el jefe del Ejecutivo español solicitó una respuesta más contundente por parte de las instituciones comunitarias, Von der Leyen subrayó la importancia de centrar los esfuerzos en prevenir la inmigración irregular mediante la protección de las fronteras exteriores, apelando a los compromisos ya adquiridos por los Estados miembros.
Finalmente, se espera que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defienda la posición española ante sus homólogos europeos, basando su discurso en los principios de cooperación y solidaridad. No obstante, el debate técnico en Bruselas se produce bajo la observación de los socios comunitarios, quienes no recibieron información previa por parte del Gobierno de España sobre los planes de regularización masiva, una medida de carácter nacional con impacto transversal en el espacio de libre circulación de la Unión Europea.


