Yolanda Díaz evalúa su futuro profesional entre la continuidad en el Ministerio de Trabajo y la actividad privada
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha comenzado a definir su itinerario profesional ante un escenario de renovación institucional. Tras su decisión de no encabezar futuras listas electorales por la formación Sumar, la dirigente gallega baraja dos opciones principales para su carrera: mantenerse al frente de la cartera de Trabajo en una eventual revalidación del Ejecutivo de Pedro Sánchez o impulsar una cooperativa de abogados laboralistas para ejercer en el sector privado.
Según fuentes conocedoras de la situación, la posibilidad de permanecer en el Ministerio de Trabajo contaría con el interés del propio presidente del Gobierno. En este escenario, Díaz podría conservar su cargo actual incluso si perdiera la condición de vicepresidenta segunda, operando bajo un perfil de carácter técnico. Esta fórmula permitiría a la actual ministra mantener la gestión de las políticas laborales, desvinculándose de la estructura orgánica de Sumar y acercándose funcionalmente al ámbito de gestión del Partido Socialista.
Como alternativa ante la incertidumbre del ciclo electoral, Díaz proyecta un «plan b» basado en la creación de una cooperativa de abogados laboralistas. Este proyecto profesional se estructuraría como una entidad de carácter horizontal, sin jerarquías formales, orientada a ofrecer asesoramiento jurídico y defensa legal a trabajadores y pequeñas empresas, excluyendo a los grandes grupos corporativos. El modelo de negocio planteado consistiría en un sistema de cuotas fijas por servicios de consultoría y defensa, emulando sociedades de asesoría técnica ya existentes.
Dentro de los partidos que integran la coalición Sumar, el futuro de la ministra se percibe mayoritariamente como una cuestión de índole personal. No obstante, el debate interno refleja la necesidad de una salida que no genere fricciones políticas adicionales en un momento de reconfiguración del espacio a la izquierda del PSOE. La relación de Díaz con las formaciones aliadas ha experimentado un progresivo distanciamiento tras los últimos resultados electorales, lo que ha acelerado la búsqueda de alternativas para su futuro profesional fuera del liderazgo partidista.
Además de estas dos vías principales, en los círculos políticos se han mencionado de forma secundaria otras posibilidades para la trayectoria de la ministra, tales como una posible designación en el Consejo de Estado —opción que requeriría el acuerdo directo con el PSOE— o el desempeño de responsabilidades en organismos de ámbito internacional. Estas opciones dependerían, en última instancia, del encaje institucional y de la capacidad de influencia que la ministra mantenga tras el fin de la presente legislatura.
La iniciativa de la cooperativa laboralista, según indican fuentes del sector, podría encontrar un espacio sólido en el mercado profesional debido a la trayectoria previa de Díaz y sus vínculos con el ámbito sindical. Esta opción también se presenta como una vía de salida profesional para otros colaboradores y miembros técnicos de su actual equipo ministerial que busquen reintegrarse en el sector jurídico privado tras su etapa en la administración pública.


