Ben Gvir solicita a Netanyahu el reconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, instó formalmente al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer a las islas Malvinas como territorio argentino. A través de una declaración pública, el funcionario calificó el archipiélago como «territorio ocupado» por el Reino Unido y solicitó la imposición de sanciones contra el Gobierno británico mientras persista la actual administración de las islas.
La postura de Ben Gvir, expresada a través de sus canales oficiales, sostiene que el Reino Unido ejerce una ocupación sobre el territorio desde 1833. El ministro argumentó que las actividades extractivas británicas en la zona, específicamente las perforaciones petroleras, constituyen un perjuicio económico para la nación sudamericana. Esta solicitud de cambio en la política exterior israelí surge en un contexto de creciente complejidad diplomática entre Tel Aviv y Londres.
El pronunciamiento del ministro israelí coincide con reportes de la prensa internacional que sugieren que el Gobierno del Reino Unido podría anunciar restricciones a la importación de productos provenientes de los asentamientos israelíes en Cisjordania. Diversos analistas interpretan la propuesta de Ben Gvir como una respuesta política ante las posibles medidas comerciales británicas relacionadas con la situación en los territorios palestinos.
Paralelamente, la relación entre Argentina e Israel enfrenta un escenario de conflicto legal tras el anuncio del Gobierno argentino de presentar denuncias penales contra subsidiarias de la petrolera israelí Navitas. La administración argentina alega que dicha compañía opera en la Cuenca Malvinas Norte bajo licencias otorgadas por el Reino Unido, lo que Buenos Aires considera una violación directa de su normativa nacional sobre hidrocarburos y soberanía.
El conflicto de soberanía por las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur se remonta a la ocupación británica de 1833. El reclamo argentino, mantenido de forma ininterrumpida por vía diplomática, tuvo su episodio bélico en 1982. Hasta la fecha, la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, reconoce la existencia de una disputa de soberanía pendiente de resolución mediante el diálogo entre las partes involucradas.


