Indra liderará el programa de drones tácticos para las Fuerzas Armadas con la entrega de 147 unidades
La compañía tecnológica Indra ha anunciado el inicio del desarrollo y fabricación de los primeros drones tácticos militares en el marco del programa especial de modernización del sistema aéreo no tripulado de alcance medio. El proyecto contempla el suministro de 147 aeronaves tripuladas de manera remota a las Fuerzas Armadas, una medida orientada a reforzar las capacidades de vigilancia y defensa del Estado con tecnología de sello nacional.
El programa se articulará a través de la creación de dos sistemas diferenciados que comparten una arquitectura tecnológica común para optimizar su mantenimiento y operatividad. El primero de ellos, denominado Tarsis-W, es un sistema de ala fija con despegue y aterrizaje convencional, diseñado para misiones que requieren mayor autonomía y la posibilidad de portar armamento ligero. El segundo modelo, el Tarsis-VTOL, permitirá el despegue y aterrizaje vertical, facilitando su despliegue en entornos con limitaciones logísticas o geográficas.
Desde el punto de vista técnico, ambas plataformas presentan una envergadura de aproximadamente seis metros y un peso máximo al despegue de 150 kilogramos. Según las especificaciones proporcionadas por Indra, las aeronaves podrán alcanzar un techo de vuelo de 15.000 pies —equivalente a 4,57 kilómetros— y ofrecerán una autonomía de hasta 10 horas de operación continua. El sistema de comunicaciones garantiza un enlace superior a los 120 kilómetros, permitiendo la gestión distribuida de la misión entre varios operadores.
El impacto industrial de este programa destaca por su carácter integrador dentro del sector de la defensa en España. El desarrollo contará con la participación de una docena de empresas nacionales, junto con la colaboración de dos universidades y centros de investigación. Indra ha subrayado que los drones integran 49 sistemas distintos que incorporan capacidades tecnológicas críticas, lo que garantiza que la propiedad intelectual y el soporte técnico permanezcan bajo control nacional.
La entrega de estas 147 unidades está programada para realizarse de forma escalonada entre los años 2028 y 2030. Con esta iniciativa, el Ministerio de Defensa busca no solo modernizar sus activos de inteligencia y reconocimiento, sino también fortalecer la autonomía estratégica española mediante una cadena de suministro altamente nacionalizada, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros en tecnologías sensibles.


