Illa reconoce errores «graves e inaceptables» en la gestión de las pruebas PISA en Cataluña
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha calificado este miércoles de «graves e inaceptables» los fallos metodológicos detectados en la confección de la muestra para las pruebas PISA de 2025. Durante su comparecencia en el Parlament, el jefe del Ejecutivo autonómico ha admitido que la falta de supervisión y los errores en la transmisión de información interna provocaron que los datos de la comunidad perdieran su representatividad estadística, quedando invalidados para las comparaciones internacionales.
La controversia técnica se origina en la tasa de alumnado excluido de la muestra catalana, que alcanzó el 23,2 %, una cifra que quintuplica el máximo del 5 % establecido como estándar de referencia por los organismos internacionales. Según ha expuesto Illa, esta anomalía técnica no fue comunicada a los altos responsables de la Consellería de Educación hasta meses después de producirse, lo que evidencia que «el sistema no funcionó» y que los mecanismos de control interno fallaron de forma estructural.
En su intervención ante el hemiciclo, el president ha detallado que el problema tiene una raíz «metodológica» y ha rechazado cualquier intento de minimizar la situación. Illa ha señalado que se han identificado errores de interpretación y de supervisión, así como déficits críticos en la circulación de información relevante dentro del Departamento de Educación. «Nuestra obligación es explicarlo sin ambages y corregir los procesos para que no vuelva a suceder», ha subrayado el mandatario.
Como consecuencia directa de estas irregularidades, el Govern ha iniciado medidas disciplinarias y de reestructuración administrativa. Hasta el momento, se ha procedido al cese de la secretaria general del Departamento de Educación, Teresa Sambola, y se han abierto expedientes disciplinarios a tres empleados públicos de la consellería vinculados a la gestión de las pruebas. El Ejecutivo busca así depurar responsabilidades individuales mientras se reformulan los protocolos de actuación.
La pérdida de validez de los datos de Cataluña en el informe PISA representa un revés para el análisis del sistema educativo regional, al impedir una comparativa precisa con otras comunidades autónomas y países de la OCDE. El president ha concluido su intervención reafirmando el compromiso de su gabinete con la transparencia y la mejora de los sistemas de evaluación educativa, asegurando que la prioridad actual es garantizar la fiabilidad técnica de futuras mediciones.


