El Balón de Oro reafirma su prestigio internacional con la coronación de Harry Kane y Alexia Putellas
La reciente gala del Balón de Oro, celebrada este lunes en la ciudad de Londres, ha consolidado la relevancia de este galardón en el panorama deportivo global con la entrega del trofeo a Harry Kane, en la categoría masculina, y a Alexia Putellas, en la femenina. Más allá del reconocimiento a la excelencia individual en el fútbol, el evento ha vuelto a poner el foco sobre la singularidad de una pieza que, a pesar de su denominación, no está fabricada en oro macizo, sino que destaca por un minucioso proceso de orfebrería artesanal.
El trofeo, cuyo valor material se estima en unos 3.000 euros, contrasta con el incalculable valor simbólico e histórico que representa para los deportistas. Su estructura se compone fundamentalmente de dos placas de latón, una aleación de cobre y zinc, que son moldeadas y soldadas para obtener la icónica forma esférica. Posteriormente, la superficie es tratada y grabada antes de recibir un baño en una fina capa de oro, lo que le otorga su acabado característico. La pieza descansa sobre una base de pirita, un mineral conocido por su brillo metálico que complementa la estética del galardón.
Desde el punto de vista técnico, el Balón de Oro presenta unas dimensiones de 31 centímetros de altura por 23 centímetros de largo y ancho, alcanzando un peso total de 7,2 kilogramos. La fabricación de cada ejemplar corre a cargo de Mellerio dits Meller, una histórica casa de joyería francesa fundada en 1613. El proceso de elaboración de cada pieza requiere aproximadamente 100 horas de trabajo manual, lo que garantiza la precisión en los detalles y la exclusividad de un objeto que se ha convertido en el máximo estandarte del éxito profesional en el fútbol.
La distinción fue creada originalmente en 1956 por iniciativa de Gabriel Hanot, periodista y editor de la revista France Football. En sus primeras ediciones, el premio estaba reservado exclusivamente para jugadores de nacionalidad europea, siendo el inglés Stanley Matthews el primer galardonado de la historia. Con el paso de las décadas, el trofeo ha evolucionado en sus criterios de elegibilidad, integrando a futbolistas de cualquier nacionalidad y consolidando una categoría femenina que reconoce el crecimiento y la profesionalización del fútbol jugado por mujeres.
A lo largo de su trayectoria, el galardón ha experimentado cambios institucionales significativos, como la fusión con el premio al mejor jugador mundial de la FIFA entre los años 2010 y 2015. En la actualidad, el Balón de Oro opera nuevamente de forma independiente, manteniendo su estatus como el reconocimiento individual más codiciado del calendario deportivo, donde la historia, la técnica y la tradición joyera se unen para distinguir a las figuras más influyentes del deporte rey.


