Feijóo condena los incidentes de Bilbao y vincula la seguridad ciudadana al resultado del 29-N
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha expresado su «más absoluta condena» ante los disturbios ocurridos recientemente en las calles de Bilbao, que se han saldado con la detención de 19 personas, entre ellas siete menores de edad. El líder de la oposición ha calificado los hechos como un «intento de intimidación» y ha enmarcado la respuesta a este tipo de altercados en el escenario político posterior a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
A través de un mensaje institucional, Núñez Feijóo defendió que, tras la cita electoral, España contará con un Gobierno que «garantice el orden y la seguridad». El dirigente popular hizo hincapié en la necesidad de que la ciudadanía pueda «vivir tranquila en las calles», señalando directamente a lo que describió como acciones de la «izquierda violenta».
Los incidentes se originaron tras una manifestación estudiantil convocada en contra de un acto de Vito Quiles que no llegó a celebrarse. A pesar de la cancelación del evento, la protesta derivó en altercados que afectaron gravemente al mobiliario urbano y a locales comerciales de la capital vizcaína. Según los informes oficiales, se produjeron quemas de contenedores, daños en vehículos particulares, saqueos en comercios y un ataque directo a una motocicleta de la Policía Municipal.
El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha subrayado la «gravedad» de estos actos de vandalismo. Por su parte, el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha mostrado un rechazo contundente a la violencia, afirmando que los responsables de los disturbios «no son antifascistas, son auténticos fascistas». La administración local trabaja ya en la evaluación de los daños materiales sufridos en el centro de la ciudad.
Desde la Lehendakaritza, Imanol Pradales ha calificado los altercados de «inaceptables» y ha advertido de que las fuerzas de seguridad procederán a la detención de cualquier individuo implicado en la generación de incidentes o disturbios. El Lehendakari reafirmó el compromiso de las instituciones vascas con el mantenimiento del orden público y la persecución legal de las conductas violentas registradas durante la jornada.
La situación en Bilbao ha vuelto a situar la seguridad ciudadana en el centro del debate político nacional a pocas semanas de los comicios. Mientras el Partido Popular apuesta por un discurso de reforzamiento del orden estatal, las autoridades autonómicas centran sus esfuerzos en la identificación de los responsables de los saqueos y destrozos que han afectado a la normalidad de la capital vizcaína.


