Albares critica la agenda de María Corina Machado en España y revela que solicitó refugio en la Embajada en Caracas
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado este lunes su disconformidad con el desarrollo de la visita a España de la líder opositora venezolana, María Corina Machado. En una entrevista concedida a Radio Nacional de España (RNE), el titular de Exteriores ha lamentado que Machado haya optado por actuar como una «líder ideológica» al reunirse exclusivamente con representantes del Partido Popular y de Vox, eludiendo cualquier contacto institucional con el Gobierno de España.
Durante su intervención, Albares ha desvelado que la propia Machado solicitó en el pasado protección diplomática a las autoridades españolas. «La propia María Corina Machado, con la que yo hablé en varias ocasiones, en un momento dado nos solicitó el refugio en nuestra embajada», ha afirmado el ministro, precisando que él mismo le comunicó que no habría inconveniente en concedérselo. Aunque finalmente la política venezolana no hizo uso de dicha opción, el Gobierno ha esgrimido este hecho para calificar de «injustas» las críticas vertidas contra las instituciones españolas.
El jefe de la diplomacia española ha tildado de «error» que Machado haya decidido alinearse con lo que define como una parte específica del espectro político nacional. A juicio del ministro, esta actitud busca «opacar» la labor que el Ejecutivo ha realizado en favor de la comunidad venezolana, que cuenta con más de 250.000 ciudadanos residentes en España. Albares ha recordado que la protección de la Embajada española en Caracas ha sido fundamental para otras figuras de la oposición, citando explícitamente los casos de Leopoldo López y Edmundo González.
«No se puede solicitar ayuda y luego venir a desmerecer a las instituciones españolas», ha subrayado el ministro, quien considera «absurdo» que la líder opositora formule críticas para «agradar a la extrema derecha». En este sentido, ha defendido la neutralidad del Ejecutivo central en el proceso electoral venezolano, insistiendo en que España no tiene un candidato predilecto, a diferencia de otras formaciones políticas españolas, y que debe ser el pueblo venezolano quien decida su futuro mediante un diálogo amplio y pacífico.
Por otro lado, el ministro ha aprovechado la ocasión para denunciar públicamente los incidentes ocurridos durante la concentración multitudinaria encabezada por Machado en la Puerta del Sol de Madrid. Albares ha condenado el uso del espacio público para proferir consignas de carácter racista, en referencia a los gritos dirigidos contra la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. «El racismo no tiene cabida en España», ha recalcado con contundencia.
Finalmente, el titular de Exteriores ha ratificado que el Gobierno no desviará su política exterior respecto a Venezuela pese a las actuales tensiones. El objetivo prioritario de la diplomacia española seguirá siendo, según sus palabras, el fomento del entendimiento entre las partes para alcanzar una solución democrática, manteniendo los canales de comunicación abiertos con todos los actores involucrados en la crisis del país latinoamericano.


