El PSOE descalifica el testimonio de Víctor de Aldama y denuncia una estrategia basada en la «mentira»
Los portavoces del Partido Socialista en el Congreso de los Diputados han rechazado este jueves la veracidad de la declaración judicial de Víctor de Aldama, presunto mediador en la denominada trama de las mascarillas. La formación sostiene que las acusaciones vertidas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, carecen de sustento probatorio y forman parte de una maniobra de defensa personal orientada a mejorar su situación procesal.
El diputado del PSC, José Zaragoza, ha manifestado en los pasillos de la Cámara Baja que el testimonio de Aldama responde a una «pauta» ya observada en otros casos de relevancia política. Zaragoza ha comparado el proceder del empresario con el de antiguos dirigentes del Partido Popular, mencionando explícitamente al expresidente Mariano Rajoy y a la exsecretaria general María Dolores de Cospedal, señalando que, a su juicio, la mentira se ha convertido en un instrumento para eludir la cárcel en procesos judiciales como el «caso Kitchen».
Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista, Patxi López, ha cuestionado la relevancia otorgada a las palabras de un «presunto delincuente» que, según sus palabras, lleva años realizando negocios opacos. López ha lamentado que se dé credibilidad a un testimonio que busca «ensuciar» la imagen del Gobierno y del PSOE sin presentar una sola prueba documental que respalde sus afirmaciones sobre la estructura de la trama.
En respuesta a las peticiones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien sugirió que el presidente Sánchez debería querellarse contra Aldama, los portavoces socialistas han incidido en que el asunto ya se encuentra bajo control judicial. Asimismo, López ha contraatacado aludiendo al nivel político del jefe de la oposición, recordando episodios pasados de la trayectoria de Feijóo para desacreditar sus críticas hacia la gestión del Ejecutivo en esta crisis.
En relación con el «caso Kitchen» y las recientes revelaciones sobre la presunta filtración de documentación secreta a la cúpula del PP, el portavoz socialista ha calificado los hechos como una «perversión democrática». Para la formación, el uso de los aparatos del Estado para encubrir la corrupción propia y atacar a los adversarios políticos representa la antítesis del comportamiento institucional exigido.
Finalmente, el PSOE ha reiterado su voluntad de colaborar plenamente con la Justicia en el marco del proceso por el «caso mascarillas». La dirección del grupo parlamentario confía en que los tribunales determinen quiénes son los responsables de las irregularidades investigadas, desvinculando la acción gubernamental de las actividades delictivas que se atribuyen a los principales encausados.


