Países Bajos asumirá la gestión de la cuarentena de la tripulación del MV Hondius tras el brote de hantavirus
El Gobierno de los Países Bajos se hará cargo de la cuarentena de los tripulantes del buque MV Hondius que no sean recogidos por sus respectivos países de origen. Así se ha determinado en la reciente reunión de coordinación de los ministros de Sanidad europeos, en la que ha participado la titular española de la cartera, Mónica García, para abordar la crisis sanitaria provocada por un brote de hantavirus detectado en la embarcación.
Según han informado fuentes del Ministerio de Sanidad, el encuentro ha contado con la presencia de representantes de Francia, Eslovenia, Malta, Bulgaria, Finlandia, Luxemburgo, Reino Unido, Eslovaquia, Portugal, Croacia, Dinamarca y Austria, además de miembros de la Comisión Europea y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). El objetivo principal de la sesión ha sido coordinar la evacuación de 32 ciudadanos europeos y realizar el seguimiento de los contactos estrechos vinculados a una fallecida neerlandesa en Johannesburgo.
La llegada del MV Hondius al puerto de Róterdam está prevista entre el próximo domingo y el lunes. Una vez en territorio neerlandés, las autoridades aplicarán un estricto protocolo de seguridad biológica que incluye la realización de una prueba PCR inmediata a toda la tripulación, así como un segundo test al cumplirse una semana de aislamiento, siguiendo un procedimiento análogo al establecido por las autoridades españolas.
El navío partió el pasado lunes desde el puerto de Granadilla, en Tenerife, tras completarse la evacuación de la mayoría de sus ocupantes. En la actualidad, el buque navega con una veintena de tripulantes a bordo, supervisados por un médico y una enfermera de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se ha confirmado asimismo que en el interior de la embarcación permanece el cuerpo de una de las tres personas fallecidas a causa del virus.
La situación internacional se mantiene bajo vigilancia técnica para garantizar el control epidemiológico de los contactos que coincidieron con el caso índice en Sudáfrica, mientras se ultiman los preparativos logísticos para el atraque y la posterior gestión sanitaria en el puerto de Róterdam.


