Valencia Basket alcanza la Final Four tras culminar una remontada histórica ante el Panathinaikos
El Valencia Basket ha certificado este miércoles su clasificación para la Final Four de la Euroliga 2025-26 tras imponerse por 81-64 al Panathinaikos AKTOR en el quinto y definitivo encuentro de la serie de cuartos de final. Con este resultado, el conjunto valenciano completa una remontada inédita en el formato actual de la competición, tras haber revertido un balance adverso de 0-2 en la eliminatoria. El equipo dirigido por Pedro Martínez sella así su billete para la fase final del torneo continental, donde se medirá al Real Madrid en las semifinales.
El encuentro, disputado en un Roig Arena que agotó sus localidades, estuvo marcado por la solidez colectiva del cuadro local y la actuación individual de Brancou Badio, quien lideró la faceta anotadora en los momentos de mayor exigencia. Desde el salto inicial, el Valencia Basket impuso un ritmo elevado de juego bajo la dirección de Jean Montero, encontrando también soluciones en la pintura a través de Matt Costello y Sergio de Larrea. La defensa taronja logró neutralizar los sistemas ofensivos propuestos por Ergin Ataman, limitando la producción de figuras clave del conjunto griego como Mathias Lessort.
La tensión competitiva se hizo patente durante el segundo cuarto, cuando la ventaja local alcanzó los 17 puntos (35-18). En este periodo, los árbitros señalaron una falta técnica al entrenador visitante tras un incidente en el que una botella de agua fue proyectada hacia la pista. Pese al clima de nerviosismo, el Valencia mantuvo la concentración mediante las aportaciones de Kam Taylor y Jaime Pradilla, mientras que el Panathinaikos dependía casi exclusivamente de la capacidad individual de Nigel Hayes-Davis para mantenerse en el partido antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el equipo ateniense ensayó una reacción liderada por Jerian Grant y Kendrick Nunn, logrando un parcial de 0-10 que ajustó el marcador al término del tercer periodo (56-50). Sin embargo, la respuesta valenciana fue inmediata en el inicio del último cuarto. El acierto exterior de Nate Reuvers y la gestión del rebote de Neal Sako permitieron recuperar una renta de dobles dígitos que resultó inalcanzable para un Panathinaikos mermado por la carga de faltas personales de Cedi Osman y el escaso impacto de Juancho Hernangómez.
Los instantes finales transcurrieron bajo el control del conjunto español, que supo administrar el reloj para evitar cualquier atisbo de sorpresa. Un pequeño altercado entre Montero y Nikos Rogkavopoulos a escasos segundos del cierre no alteró el desenlace de una eliminatoria que ya forma parte de la historia del club valenciano. Tras el pitido final, el Valencia Basket inicia ya los preparativos para la cita por el título europeo, consolidando su proyecto deportivo en la máxima categoría del baloncesto continental.


