Hungría supedita la integración europea de Ucrania al respeto de los derechos de su minoría étnica
El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, condicionó este miércoles el avance de Ucrania hacia la Unión Europea (UE) a la resolución de la situación jurídica y cultural de la minoría húngara en territorio ucraniano. Durante una conferencia de prensa en Varsovia junto a su homólogo polaco, Donald Tusk, el mandatario húngaro subrayó que la protección de este colectivo es una «condición previa sine qua non» antes de proceder a la apertura de los capítulos de negociación con el bloque comunitario.
Magyar manifestó su disposición para formalizar un encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el próximo mes de junio en la localidad de Bereksas, zona con presencia histórica de la comunidad húngara. El objetivo de esta reunión sería inaugurar un «nuevo capítulo» en las relaciones bilaterales, con especial énfasis en el cumplimiento de los derechos lingüísticos en la región de Transcarpatia, un punto de fricción persistente en la agenda diplomática de ambos países.
Respecto al conflicto bélico, el jefe del Ejecutivo húngaro reconoció el derecho de Kiev a defender su soberanía nacional, aunque enfatizó la urgencia de alcanzar un cese de las hostilidades. «Lo que necesitamos es lograr un alto el fuego lo antes posible y luego alcanzar una paz duradera que sea garantizada internacionalmente», declaró Magyar ante los medios de comunicación.
Este cambio en la retórica exterior húngara coincide con los recientes acercamientos entre la nueva jefa de la diplomacia de Hungría, Anita Orbán, y el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga. Ambos departamentos han acordado iniciar consultas técnicas a nivel de expertos para encontrar soluciones prácticas a los desacuerdos sobre las minorías, lo que supone un giro respecto a la gestión del anterior primer ministro, Viktor Orbán.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, celebró la postura de Magyar y definió su llegada al poder como un retorno de Hungría a los estándares europeos y la democracia. Si bien Tusk reiteró su apoyo a la integración de Ucrania en la UE, puntualizó que el proceso debe observar el respeto riguroso a todas las reglas y estándares previos, de manera análoga a como se exigió en el proceso de adhesión de Polonia.
Finalmente, ambos mandatarios coincidieron en la relevancia de reactivar el Grupo de Visegrado (V4), formato que integra a Polonia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa. El objetivo de esta reactivación es fortalecer el peso político de Europa Central y Oriental en la toma de decisiones en Bruselas. En este sentido, Tusk expresó su intención de convocar próximamente una cumbre del grupo en Budapest para coordinar posiciones estratégicas.


