Marco Rubio propone una «nueva Cuba» y critica el control de las élites militares en la isla
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, dirigió este miércoles un mensaje a la ciudadanía cubana en el que planteó la construcción de una «nueva Cuba» bajo la visión de la administración de Donald Trump. Durante una declaración oficial, el jefe de la diplomacia estadounidense instó a un cambio de modelo que desplace el control de las élites militares sobre la economía y abra paso a una renovada relación bilateral entre Washington y La Habana.
La intervención de Rubio tuvo lugar en coincidencia con el 20 de mayo, fecha en que el exilio cubano conmemora el aniversario de la instauración de la República en 1902. Esta efeméride no es reconocida oficialmente por el actual Gobierno de Cuba, que la califica como el inicio de un periodo de tutela estadounidense. En su discurso, el secretario vinculó la aguda crisis económica y humanitaria que atraviesa la isla con la gestión del conglomerado empresarial militar Gaesa.
Rubio sostuvo que la escasez de combustible, electricidad y alimentos que afecta a la población no responde únicamente a factores externos, sino al manejo de los recursos por parte de la cúpula militar fundada por el expresidente Raúl Castro. Según el funcionario, el fin de los subsidios petroleros de Venezuela —tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Washington el pasado enero— ha evidenciado que las élites priorizan el abastecimiento propio mientras solicitan sacrificios a la población civil.
El mensaje subrayó la propuesta del presidente Trump de fomentar un entorno económico donde los ciudadanos particulares, y no exclusivamente las entidades vinculadas a las fuerzas armadas, puedan gestionar negocios y propiedades. Rubio comparó el potencial de desarrollo de Cuba con el de naciones vecinas como Jamaica, Bahamas y la República Dominicana, asegurando que la estructura de control vigente es el principal impedimento para la mejora de la calidad de vida en la nación caribeña.
Este pronunciamiento ocurre en un marco de alta tensión diplomática, caracterizado por el incremento de sanciones y las advertencias de la Casa Blanca sobre el futuro de la isla. Paralelamente, se espera que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos presente este miércoles cargos formales contra Raúl Castro, de 94 años, en relación con el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
Mientras Washington intensifica la presión política y judicial, la situación en la isla sigue marcada por las dificultades derivadas de la crisis energética y las restricciones al flujo de crudo. Las declaraciones de Rubio reafirman la estrategia de la actual administración estadounidense de condicionar la normalización de los vínculos diplomáticos a un cambio estructural en el sistema de gobernanza cubano.


