Pepe Álvarez rechaza la «prioridad nacional» y defiende la igualdad de derechos laborales con independencia del origen
El secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), Pepe Álvarez, ha manifestado su rechazo frontal al concepto de «prioridad nacional», calificándolo como una propuesta carente de fundamento técnico y legal. Durante su intervención en un seminario sobre sindicalismo celebrado en la ciudad de Cuenca, el dirigente sindical ha defendido que la protección social y laboral debe centrarse en la condición de trabajador, sin considerar el lugar de nacimiento o la comunidad autónoma de residencia.
Álvarez ha señalado que la prioridad de la organización que encabeza son «las personas, los hombres y las mujeres trabajadoras», independientemente de su procedencia geográfica o la de sus progenitores. En este contexto, ha acusado directamente a Vox de intentar «engañar» a la ciudadanía con planteamientos que, a su juicio, no cuentan con una base real para ser determinados o aplicados en el marco normativo actual.
Para ilustrar su postura, el secretario general ha recurrido a su propia trayectoria personal, recordando que nació en Asturias y reside en Cataluña. Según el líder sindical, la aplicación de criterios como el empadronamiento prolongado para acceder a determinados derechos supondría que, bajo esa lógica, él mismo podría ser considerado «extranjero» en su tierra natal al no cumplir con requisitos de residencia continua.
Asimismo, el representante de UGT ha hecho referencia a la relación histórica y actual de España con América Latina. Ha recordado la vigencia de numerosos acuerdos bilaterales que han facilitado la movilidad de trabajadores en ambas direcciones a lo largo de las décadas. Álvarez ha subrayado la importancia de la reciprocidad, destacando que España fue en el pasado un país de emigrantes hacia el continente americano, del mismo modo que hoy recibe trabajadores de esa región.
Finalmente, el dirigente sindical ha aludido a la postura de la Iglesia Católica en materia migratoria. En su discurso, ha citado el papel de figuras como el papa Francisco, destacando lo que considera un mensaje nítido en defensa de la dignidad del ser humano por encima de fronteras o creencias religiosas. Con estas declaraciones, Álvarez ha instado a separar el discurso político basado en la identidad de la gestión de los derechos fundamentales de los trabajadores.


