La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) ha consolidado su presencia en la próxima Copa del Mundo 2026, logrando asegurar nueve plazas para el torneo que se celebrará en Norteamérica. Este incremento, que representa más del doble de sus representantes en la edición anterior, responde al nuevo formato de 48 participantes implementado por la FIFA, beneficiando directamente a federaciones de Asia y África en la distribución de cupos internacionales.
Entre los clasificados directos destacan potencias regionales como Japón, que por cuarta ocasión consecutiva fue la primera selección en asegurar su boleto, marcando su octava participación seguida. Por su parte, Corea del Sur extendió su récord histórico al alcanzar su decimosegunda clasificación, la undécima de manera ininterrumpida, tras liderar su grupo de forma invicta. Irán y Arabia Saudí también confirmaron su asistencia; el equipo iraní disputará su cuarta cita mundialista consecutiva, mientras que el conjunto saudí selló su séptima participación tras liderar la cuarta fase eliminatoria.
El proceso clasificatorio ha dado lugar a hitos históricos para naciones debutantes. Uzbekistán se convirtió en la primera selección en asegurar su estreno en una Copa del Mundo tras finalizar en la segunda posición de su grupo. A esta lista se suma Jordania, que tras una victoria ante Omán y el respaldo de otros resultados en su zona, alcanzó su primera clasificación mundialista, reflejando el crecimiento del fútbol en el Medio Oriente.
La selección de Irak protagonizó uno de los regresos más significativos del continente al obtener el último cupo disponible tras vencer a Bolivia en el repechaje intercontinental disputado en Monterrey. Con este resultado, el equipo iraquí retorna a la máxima competición de selecciones después de 40 años, siendo su única participación previa la de México 1986. Asimismo, Qatar, vigente campeón de Asia, aseguró su segunda participación absoluta, esta vez obteniendo la clasificación en el campo de juego tras su debut como anfitrión en 2022.
Australia también garantizó su presencia tras finalizar en el segundo puesto de su grupo, por detrás de Japón, asegurando su sexta participación consecutiva desde su transición a la confederación asiática. El equipo oceánico basó su éxito en un registro de cinco victorias y cuatro empates, consolidando un proceso que los mantiene como habituales en el certamen internacional.
Por último, en la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC), Nueva Zelanda reafirmó su dominio regional al vencer por 3-0 a Nueva Caledonia en la final de su fase clasificatoria. Los «All Whites» participarán en su tercera Copa del Mundo, sumándose a las ediciones de 1982 y 2010, completando así el cuadro de representantes de la región Asia-Pacífico que formarán parte del torneo más extenso en la historia del fútbol profesional.


