La industria pirotécnica gallega anuncia medidas legales ante las restricciones municipales
La Asociación Galega de Industriais Pirotécnicos (AGIP) ha comunicado su intención de emprender acciones legales contra aquellos ayuntamientos que impongan prohibiciones o limitaciones al uso de fuegos artificiales en las festividades populares. La patronal del sector denuncia una tendencia restrictiva basada en criterios que califican de «arbitrarios» y advierte que reclamará compensaciones económicas por la cancelación unilateral de contratos vigentes o por el fomento público de la no contratación de su actividad.
La organización empresarial ha dirigido sus críticas hacia la gestión de diversos consistorios, mencionando específicamente a localidades como Vilagarcía de Arousa y Padrón. Según la AGIP, estas decisiones vulneran el derecho fundamental al trabajo y afectan a una actividad económica que se encuentra estrictamente regulada por la normativa estatal. La asociación sostiene que los espectáculos son eventos programados, de corta duración y perfectamente localizados, por lo que no representan un riesgo real para la seguridad pública o el entorno.
Respecto a la prevención de incendios forestales, uno de los principales argumentos esgrimidos por las administraciones locales para justificar los vetos, la patronal asegura que la incidencia de la pirotecnia profesional es «prácticamente nula». Apoyándose en estadísticas de la Consellería do Medio Rural y en las memorias de la Fiscalía de Medio Ambiente, la AGIP subraya que no existen registros de grandes incendios provocados por su actividad en la serie histórica de Galicia, limitándose los incidentes ocasionales a conatos de escasa superficie.
En cuanto a las quejas por contaminación acústica y el impacto en personas con sensibilidad auditiva o animales, la industria considera que existe un agravio comparativo. Los profesionales del sector defienden que sus espectáculos no suelen superar los quince minutos de duración en horarios marcados, mientras que otras actividades propias de las verbenas, como los conciertos o las atracciones de feria, mantienen niveles sonoros elevados durante varias horas y jornadas consecutivas sin enfrentar restricciones similares.
La controversia se ha intensificado tras los recientes movimientos institucionales en la región. El Ayuntamiento de Padrón anunció la suspensión de la pirotecnia durante los meses de alto riesgo de incendios, mientras que en Vilagarcía de Arousa se ha constituido un grupo de trabajo para estudiar la reducción de las tradicionales bombas de palenque debido al malestar ciudadano. Desde la AGIP se interpreta que estas medidas actúan como una «cortina de humo» para desviar la atención sobre el estado de abandono y la falta de limpieza de los montes gallegos.


