Bildu apuesta por la continuidad de la legislatura tras la condena a Ábalos y reclama medidas de regeneración
La portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua, ha manifestado este martes que la legislatura «debe continuar» a pesar de la sentencia condenatoria de 24 años de prisión impuesta al exministro José Luis Ábalos por su implicación en el denominado «caso mascarillas». No obstante, la formación soberanista ha instado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a emprender medidas de regeneración democrática para garantizar la transparencia institucional.
En declaraciones a los medios en los pasillos de la Cámara Baja, Aizpurua ha subrayado que, ante los hechos probados de corrupción que afectan a quien fuera el número tres del PSOE, la respuesta prioritaria debe ser la adopción de reformas que impidan la repetición de estas prácticas. Para la portavoz, la estabilidad del Ejecutivo debe servir para profundizar en avances relativos a la plurinacionalidad, los derechos sociales y la agenda democrática pendiente.
Al ser consultada sobre si la sentencia contra Ábalos supone traspasar las «líneas rojas» de la izquierda abertzale respecto al apoyo parlamentario al Gobierno, Aizpurua ha mantenido la vigencia del actual bloque de investidura. La diputada ha insistido en que, si bien la corrupción es un asunto de extrema gravedad, el objetivo de su grupo es agotar el mandato para materializar las propuestas de regeneración que consideran necesarias para el funcionamiento del sistema.
Por otro lado, la representante de EH Bildu ha expresado su disconformidad con la resolución del Tribunal Supremo relativa al empresario Víctor Aldama, cuya condena se fijó en cuatro años y medio tras su colaboración con la Justicia. Aizpurua ha calificado de «atroz» el mensaje emitido por la judicatura, argumentando que este tipo de reducciones penales pueden ser percibidas como un incentivo para quienes participan en tramas de corrupción siempre que logren acuerdos favorables.
Con este posicionamiento, EH Bildu se alinea con la tesis de mantener la estabilidad gubernamental frente a las críticas de la oposición, aunque eleva el nivel de exigencia sobre el cumplimiento de los compromisos de transparencia y reforma institucional que facilitaron la reelección de Pedro Sánchez.


