El arraigo familiar se consolida como la principal vía de residencia en España tras crecer un 1.998% en seis años
El arraigo familiar ha pasado de ser una figura administrativa secundaria a convertirse en el principal mecanismo de regularización para ciudadanos extranjeros en España. Según los últimos datos del Observatorio Permanente de la Inmigración analizados al cierre del primer trimestre de 2026, el número de personas con este permiso en vigor ha escalado de las 11.972 registradas en marzo de 2020 a un total de 251.239 en el mismo mes del presente año. Este incremento del 1.998% sitúa a esta modalidad como el eje central del sistema de extranjería actual.
La transformación del peso relativo de esta autorización es notable dentro del conjunto de los permisos por arraigo. En el año 2020, el arraigo familiar representaba únicamente el 27% de las autorizaciones vigentes, mientras que el arraigo social dominaba el sistema con el 72% del total. Seis años después, la situación se ha invertido: el arraigo familiar concentra ya el 59% de todos los permisos, desplazando al arraigo social (12%), al sociolaboral (14%), al de formación (10%) y al socioformativo (5%).
Este cambio de tendencia coincide temporalmente con la reforma del Reglamento de Extranjería impulsada por el Gobierno de España en julio de 2022, a través del Real Decreto 629/2022. Aquella normativa amplió los supuestos legales para acceder a esta figura y facilitó los procesos de regularización para los familiares de ciudadanos españoles, lo que ha derivado en un volumen total de 423.606 personas con alguna modalidad de arraigo vigente a 31 de marzo de 2026.
En cuanto al perfil de los beneficiarios, los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reflejan una clara preeminencia de ciudadanos procedentes de América Central y del Sur, quienes ostentan 311.740 de las autorizaciones vigentes. Por nacionalidades, Colombia lidera la estadística con 115.401 permisos, seguida de Marruecos con 63.336 y Perú con 41.277. En términos de género, las mujeres representan el 52% de los titulares frente al 48% de hombres.
La evolución del colectivo colombiano destaca especialmente en la comparativa histórica. Mientras que en 2020 apenas 2.282 ciudadanos de esta nacionalidad disponían de un permiso por arraigo familiar, en 2026 la cifra ha superado la barrera de los 115.000. Por su parte, Marruecos, que hace seis años era la nacionalidad con mayor presencia en esta vía con 977 ciudadanos, ha pasado a ocupar el segundo lugar en el volumen total de beneficiarios actuales.
Este incremento en las autorizaciones de residencia se enmarca en un contexto de alta demanda administrativa. El proceso de regularización extraordinaria cerrado el pasado 30 de junio registró un total de 1.174.000 solicitudes. Según el Ministerio de Inclusión, más de la mitad de estos expedientes ya han sido admitidos a trámite, lo que supone la concesión de una primera autorización temporal de residencia y trabajo para los solicitantes.
Territorialmente, la presión asistencial y de solicitudes se ha concentrado de manera mayoritaria en cuatro comunidades autónomas. Cataluña encabeza la lista con más de 257.000 expedientes, seguida por la Comunidad de Madrid (202.000), la Comunidad Valenciana (167.000) y Andalucía (161.000). Estas regiones aglutinan el grueso de una política migratoria que, según la ministra Elma Saiz, busca dotar de derechos y seguridad jurídica a personas que ya residían en el territorio nacional.
La Administración ha precisado que estas cifras del Observatorio Permanente de la Inmigración se refieren exclusivamente a autorizaciones vigentes en la fecha de referencia y no al flujo acumulado de concesiones o solicitudes denegadas. La regularización extraordinaria que ha impulsado estas cifras fue aprobada finalmente mediante real decreto, tras un periodo de bloqueo parlamentario de la iniciativa legislativa popular en el Congreso de los Diputados.


