Al menos once fallecidos y decenas de heridos tras una nueva oleada de bombardeos sobre Kiev
Al menos once personas han perdido la vida y otras 46 han resultado heridas como consecuencia de una serie de ataques aéreos efectuados por las fuerzas rusas contra la capital de Ucrania, Kiev. Los bombardeos, que se iniciaron durante la noche del domingo y se han prolongado hasta la mañana de este lunes, han impactado principalmente en zonas residenciales y edificios de gran altura, provocando daños de diversa consideración en al menos cuatro distritos de la ciudad.
El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, ha confirmado el balance provisional de víctimas a través de sus canales oficiales, detallando que uno de los fallecimientos se registró a primeras horas de hoy en un centro hospitalario. De los 46 heridos contabilizados hasta el momento, 27 han sido trasladados a instituciones médicas para recibir tratamiento, entre los que se encuentran tres menores de edad.
Según los informes proporcionados por las autoridades locales, los distritos de Podilski y Darnitski son los que han sufrido el mayor impacto, con impactos directos documentados en bloques de viviendas residenciales. Asimismo, los servicios de emergencia y equipos de rescate se encuentran desplegados en las zonas de Obolonski y Holosiivski, donde trabajan en la remoción de escombros y la atención de los damnificados en las inmediaciones de los edificios siniestrados.
Por su parte, el gobernador militar de Kiev, Timur Tkachenko, ha calificado la situación como «cambiante» y ha advertido de que la cifra de víctimas podría incrementarse conforme avancen las labores de búsqueda. Actualmente, se están llevando a cabo operaciones de socorro coordinadas en más de 20 emplazamientos distintos de la capital, priorizando la localización de posibles personas atrapadas bajo las estructuras dañadas.
Esta ofensiva masiva se produce pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, emitiera una advertencia pública basada en informaciones de los servicios de inteligencia sobre un inminente ataque de saturación contra el país. El mandatario vinculó el momento de la agresión con el calendario internacional, señalando su proximidad temporal con festividades internacionales y la próxima cumbre de la OTAN.


