Sumar, Podemos e IU rechazan el acuerdo de gobernabilidad entre PP y Vox en Extremadura
Las formaciones políticas Sumar, Podemos e Izquierda Unida han expresado este viernes su firme rechazo al acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox para la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura. Las críticas de estos grupos se han centrado especialmente en las medidas pactadas en materia migratoria, las cuales han calificado de «racistas» e «infames», al tiempo que han advertido sobre la posible falta de encaje legal de algunas de las propuestas recogidas en el documento programático.
El acuerdo de gobierno, estructurado en 11 capítulos y 61 puntos de acción, incluye un total de 74 medidas. Entre las más controvertidas se encuentra el compromiso del futuro Ejecutivo autonómico para promover acuerdos con los países de origen de los menores extranjeros no acompañados, con el objetivo de facilitar su repatriación y el retorno efectivo con sus familias. Esta disposición ha sido el principal foco de las críticas por parte de los representantes de la izquierda parlamentaria.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha manifestado a través de sus canales oficiales que el pacto es «racista» y ha calificado de «papel mojado» el apartado referido a los menores no acompañados. Rego ha recordado que la legislación sobre acogida es de obligado cumplimiento en todas las comunidades autónomas y ha advertido de que cualquier intento de incumplimiento acarreará consecuencias legales, asegurando que las instituciones velarán por la protección de los derechos de la infancia.
Por su parte, Irene de Miguel, portavoz de Unidas por Extremadura —coalición que integra a Podemos e IU—, ha tachado el acuerdo de «infame». De Miguel ha argumentado que muchas de las medidas contempladas en el documento son de imposible aplicación debido a que la comunidad autónoma carece de las competencias necesarias para ejecutarlas. Asimismo, ha alertado de que el pacto «traerá más dolor a las personas más vulnerables», cuestionando la idoneidad de que la Consejería de Servicios Sociales y Familia quede bajo la gestión de Vox.
Desde la coalición de izquierdas han señalado que la entrada de Vox en el Ejecutivo extremeño responde a una estrategia ideológica de «ultraderecha» que, a su juicio, busca tensionar las instituciones. El acuerdo garantiza la presidencia a María Guardiola tras semanas de negociaciones, consolidando un cambio de ciclo político en la región bajo una hoja de ruta conjunta entre populares y la formación dirigida por Santiago Abascal.


