La AIReF señala que el 51% de los beneficiarios del IMV percibe otras prestaciones públicas
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha publicado este jueves su quinta «Opinión sobre el Ingreso Mínimo Vital (IMV)», un balance que cierra el ciclo de evaluaciones anuales tras cinco años de vigencia de la prestación. El informe revela que el 51% de los hogares que perciben esta ayuda recibió al menos otra prestación pública en 2024, lo que ha llevado al organismo a reclamar reformas estructurales para mejorar la coordinación del sistema y reducir el número de potenciales beneficiarios que aún no acceden a la ayuda.
A pesar de que el IMV ha reforzado la protección frente a la pobreza, la AIReF subraya la persistencia de retos que limitan su eficacia. Durante el último ejercicio analizado, los beneficiarios aumentaron un 16% y la cobertura alcanzó el 44,2% de la población objetivo. Asimismo, el tiempo mediano de tramitación se redujo a 99 días. No obstante, el organismo advierte que el 52% de los hogares con derecho a la prestación no la solicita, una cifra que se eleva al 71% en el caso del Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI).
El estudio profundiza en la permanencia de los hogares dentro del sistema. Según los datos recopilados, el 46% de las familias beneficiarias continúa percibiendo el IMV cinco años después de su concesión inicial. Este porcentaje de cronicidad se incrementa hasta el 57% entre aquellos hogares que reciben cuantías cercanas a la renta máxima garantizada, mientras que desciende al 34% en los casos de ayudas de menor importe. Ante esta situación, la institución recomienda reformular el incentivo al empleo para facilitar la salida de la prestación hacia el mercado laboral.
En cuanto a la coexistencia de ayudas, la AIReF destaca que un 16% de los perceptores compatibiliza el IMV con dos o más prestaciones adicionales. La mayor complementariedad se produce con el subsidio por desempleo, percibido por el 16,6% de los titulares del IMV. El organismo considera necesario revisar la simultaneidad de estas coberturas, especialmente en el subsidio para mayores de 52 años, con el fin de evitar solapamientos y asegurar que cada necesidad social sea cubierta por una única prestación de forma coherente.
En el plano internacional, el informe indica que España ofrece una prestación «relativamente generosa», pero obtiene resultados inferiores a la media europea en términos de cobertura y reducción efectiva de la pobreza. La AIReF atribuye esta brecha a un diseño basado en rentas históricas (en lugar de actuales), una definición excesivamente amplia de la unidad de convivencia y una condicionalidad laboral menos exigente que la de los países del entorno.
Como balance final, la Autoridad Fiscal propone avanzar hacia mecanismos de concesión automática de la ayuda mediante la simplificación de requisitos. Entre sus recomendaciones finales figuran la actualización inmediata de la información de rentas utilizada para el cálculo, el rediseño de los incentivos al empleo y el refuerzo de la interoperabilidad entre las distintas administraciones. La AIReF ha supeditado la realización de futuras evaluaciones a la aprobación de reformas estructurales o cambios significativos en el diseño de la política pública.


