El US Open alcanza un récord histórico de finalización tardía y reabre el debate sobre la salud de los tenistas
NUEVA YORK – El encuentro de cuartos de final entre Ben Shelton y Carlos Alcaraz ha marcado un hito en la historia del US Open al concluir a las 3:33 horas de la madrugada, convirtiéndose en el partido que más tarde ha finalizado en la cronología del torneo neoyorquino. El resultado, que supuso la eliminación del vigente campeón tras cuatro horas y 28 minutos de juego, ha reactivado la controversia internacional sobre la idoneidad de los horarios nocturnos en el circuito profesional y su impacto en la integridad física de los deportistas.
El estadounidense Shelton se adjudicó la victoria con un marcador de 6-7 (5-7), 6-1, 6-3, 1-6 y 7-6 (10-7) en un duelo de alta intensidad que comenzó pasadas las 23:00 horas. Este horario de inicio desplazó la competición íntegramente hacia la franja de madrugada, obligando a los jugadores a mantener niveles máximos de exigencia en un periodo habitualmente destinado al descanso biológico y la recuperación celular.
Alberto Lledó Quiles, preparador físico de Carlos Alcaraz, ha manifestado públicamente su preocupación ante lo que considera una vulneración de los estándares de salud deportiva. Según Lledó, iniciar un partido de cinco sets a las once de la noche resulta incompatible con el bienestar del atleta. El técnico enfatizó que el agotamiento no concluye con el último punto en pista, ya que las obligaciones posteriores —ruedas de prensa, nutrición, traslados y el tiempo necesario para reducir la activación adrenalínica— condicionan severamente el descanso necesario para afrontar las rondas finales de un Grand Slam.
El registro establecido este miércoles supera el anterior récord del torneo, que databa de 2022. En aquella ocasión, el propio Alcaraz protagonizó un enfrentamiento contra el italiano Jannik Sinner que finalizó a las 2:50 horas. La repetición de estos episodios ha puesto sobre la mesa la necesidad de reformar la programación de los torneos, ante la evidencia de que los tiempos de recuperación quedan inevitablemente comprometidos por compromisos organizativos y televisivos.
Desde el punto de vista técnico, el partido destacó por su alto nivel competitivo, resolviéndose en un «super tie-break» que decidió el pase a las semifinales. No obstante, la trascendencia deportiva ha quedado enmarcada en el debate institucional sobre los límites de la resistencia humana en el tenis de élite y si el espectáculo debe prevalecer sobre las recomendaciones médicas de los especialistas en rendimiento deportivo.
Con este desenlace, Ben Shelton avanza hacia una de las victorias más relevantes de su carrera profesional, mientras que el tenis internacional aguarda un posicionamiento oficial por parte de los organismos reguladores sobre la gestión de las jornadas nocturnas en los grandes escenarios del circuito.


