Alcalá de Henares incorpora pulseras inteligentes para prevenir golpes de calor en el servicio de limpieza
El servicio de limpieza y mantenimiento de la ciudad de Alcalá de Henares ha integrado este verano dispositivos de monitorización térmica para su plantilla de más de 400 trabajadores. Esta medida preventiva, de carácter obligatorio durante la temporada estival, tiene como objetivo reforzar la seguridad laboral y detectar de manera temprana posibles riesgos de hipertermia derivados de la exposición prolongada a altas temperaturas en la vía pública.
Las pulseras inteligentes, diseñadas específicamente para entornos de trabajo en condiciones de calor extremo, monitorizan de forma continua la temperatura corporal de los operarios. El sistema está configurado para activar una alerta mediante vibración, señales acústicas e indicadores luminosos en el momento en que el trabajador supera el umbral de seguridad térmica establecido, advirtiendo así del riesgo inminente de un golpe de calor.
La implementación de esta tecnología alcanza a la totalidad de la plantilla que desarrolla su actividad en exteriores, incluyendo peones, conductores y operarios de soplado. Los dispositivos cuentan con una autonomía de aproximadamente cinco meses sin necesidad de recarga, lo que permite cubrir íntegramente la campaña de verano bajo un modelo de uso autónomo y adaptado a las dinámicas del servicio urbano.
La adopción generalizada de esta herramienta se produce tras la realización de diversas pruebas piloto efectuadas durante el ejercicio anterior. Los resultados obtenidos en dichas fases experimentales han llevado a la dirección del servicio a extender su uso como un pilar adicional dentro de la estrategia de prevención de riesgos laborales compartida por la empresa concesionaria, Valoriza, y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Esta medida complementa el protocolo de actuación frente al calor que ya se encuentra vigente en el municipio. Dicho plan incluye el suministro constante de agua, la difusión diaria de previsiones meteorológicas y recomendaciones de hidratación, así como la reorganización de las jornadas en episodios de temperaturas extremas para facilitar el acceso a zonas sombreadas o vehículos climatizados donde el personal pueda recuperarse.
Con la incorporación de estos dispositivos electrónicos, el servicio de limpieza busca consolidar un entorno laboral más seguro y adaptar la prestación de servicios públicos esenciales a las crecientes exigencias climatológicas del periodo estival, minimizando la incidencia de emergencias sanitarias relacionadas con el calor entre sus empleados.


