Pedro Almodóvar manifiesta su rechazo histórico a la canción de Joaquín Sabina «Yo quiero ser una chica Almodóvar»
El cineasta Pedro Almodóvar ha revelado públicamente su malestar con la composición «Yo quiero ser una chica Almodóvar», publicada por Joaquín Sabina en 1992. Tras más de tres décadas de silencio sobre el tema, el director de cine explicó en una reciente intervención en el podcast «La pija y la quinqui» que nunca consideró la canción como un homenaje, sino como una burla hacia su cinematografía y sus protagonistas femeninas.
Durante la entrevista, Almodóvar señaló que la letra de la canción contenía lo que él define como «mala leche», distanciándose de la interpretación de «crítica social» que el cantautor de Úbeda podría haber pretendido. El director subrayó que se sintió especialmente molesto por las referencias a actrices como Carmen Maura y a figuras cercanas como Miguel Bosé, al considerar que el lenguaje utilizado por Sabina resultaba ofensivo y poco respetuoso con el entorno artístico del cineasta.
La revelación de Almodóvar ha generado reacciones inmediatas en el entorno del músico. Pancho Varona, coautor de la música del tema y colaborador histórico de Sabina, confirmó a través de sus redes sociales que en el momento de la publicación existía una preocupación latente. Según Varona, Sabina estaba «preocupadísimo» por la recepción que tendría la obra, intuyendo que el director manchego no recibiría la pieza con agrado, una sospecha que se confirmó por la ausencia de comunicación entre ambos artistas durante años.
En el debate generado también ha intervenido la cantante Alaska, quien colaboró con Almodóvar en sus inicios. En declaraciones a esRadio, la artista contextualizó la polémica como un conflicto generacional de la época, afirmando que los sectores culturales de mayor edad solían despreciar las corrientes pop de los años 80. Alaska coincidió con el director en que la canción poseía una ironía que se alejaba del tributo genuino, aunque aclaró que, en su caso personal, nunca llegó a sentirse ofendida por la letra.
Por otro lado, voces como la del colaborador Juan del Val han matizado la controversia, sugiriendo que la reacción del director podría ser excesiva. Del Val argumentó que, si bien Almodóvar es una figura trascendental en la cultura española, la interpretación de la obra artística de terceros debería abordarse con menor rigor personal. Hasta el momento, Joaquín Sabina no ha emitido ninguna declaración oficial al respecto, manteniéndose al margen de la polémica mientras se encuentra en su etapa de retiro profesional.
El episodio cierra un capítulo de incertidumbre sobre la relación entre dos de los referentes culturales más importantes de la España contemporánea. A pesar de compartir una misma generación y haber sido pilares del desarrollo artístico del país, el distanciamiento provocado por esta composición evidencia las profundas diferencias en la percepción de sus respectivos legados y en la forma en que la sátira y el homenaje fueron interpretados a principios de los años noventa.


