La Princesa de Asturias y la Infanta Sofía asisten al concierto de Bad Bunny en compañía de su prima Amanda
La Princesa Leonor y la Infanta Sofía acudieron el pasado fin de semana al estadio Wanda Metropolitano de Madrid para presenciar el concierto del artista puertorriqueño Bad Bunny. Las hijas de los Reyes estuvieron acompañadas por un grupo reducido de amistades entre las que se encontraba su prima, Amanda, hija de Telma Ortiz. Esta aparición conjunta confirma la estrecha relación personal que mantienen las nietas de la familia Ortiz-Rocasolano en su ámbito privado y fuera de la agenda institucional de la Casa Real.
El evento, que congregó a más de 60.000 personas, contó con un dispositivo de seguridad orientado a preservar la privacidad de la heredera al trono y de su hermana. A pesar de los esfuerzos del entorno por evitar captaciones gráficas, diversos testimonios y documentos audiovisuales han confirmado la presencia de Amanda, primogénita de Telma Ortiz y Enrique Martín-Llop, quien alcanzó la mayoría de edad el pasado mes de abril tras completar sus estudios de bachillerato en un centro internacional de Madrid.
Fuentes cercanas al entorno familiar señalan que Amanda se ha consolidado como una de las principales confidentes de la Princesa de Asturias. La escasa diferencia de edad —un año con respecto a la Princesa y apenas unos meses con la Infanta Sofía— ha facilitado un vínculo generacional que se traduce en planes privados recurrentes. Según informaciones recogidas por diversos medios, las tres jóvenes comparten intereses comunes, destacando su afición por la música internacional, que ya las llevó a coincidir previamente en Londres durante la gira de Taylor Swift.
La integración de Amanda en el círculo íntimo de las hijas de los Reyes subraya la cohesión de la familia de la Reina Letizia en momentos significativos. Tras un periodo de residencia en Barcelona, la joven se estableció en Madrid con su madre, lo que permitió intensificar el contacto con sus primas. Su formación académica en instituciones de prestigio, como el International College Spain, le ha permitido desarrollar un perfil discreto y políglota, en sintonía con la educación recibida por la Princesa y la Infanta.
Aunque Amanda no forma parte de la estructura institucional de la Corona ni ostenta responsabilidades oficiales, su presencia es habitual en celebraciones de carácter estrictamente privado. Entre estas destacan el 18º cumpleaños de la Princesa Leonor en el Palacio de El Pardo o los encuentros tradicionales en el domicilio de su abuelo, Jesús Ortiz. Para la heredera al trono, este círculo familiar representa un espacio de normalidad y privacidad fundamental en el desarrollo de su formación como futura jefa del Estado.
Actualmente, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía continúan con sus respectivos calendarios académicos y de formación en San Javier y Lisboa. No obstante, el aprovechamiento de los periodos de descanso para realizar actividades culturales y de ocio en la capital española permite mantener la regularidad de sus vínculos familiares con la rama Ortiz-Rocasolano, siempre bajo un estricto protocolo de discreción supervisado por el servicio de seguridad de la Casa de S.M. el Rey.


