Al menos 11 muertos en Irán tras una nueva serie de ataques estadounidenses
Las autoridades de Irán confirmaron este miércoles el fallecimiento de al menos 11 personas y 58 heridos como consecuencia de una nueva ofensiva militar lanzada por Estados Unidos durante la última noche. Entre las víctimas mortales se encuentran cuatro civiles que asistían a una boda en la provincia de Hormozgan, al sur del país, según informaron fuentes oficiales y la agencia estatal IRNA.
El director provincial de la Media Luna Roja, Mojtar Salahshur, detalló que proyectiles estadounidenses alcanzaron una vivienda en el pueblo de Kuhestak, en Hormozgan, donde se celebraba un enlace matrimonial. Además de los cuatro fallecidos en el lugar, el ataque dejó un saldo de 50 personas heridas. De forma simultánea, el subdirector de Seguridad y Orden Público de Juzestán, Valiola Hayati, reportó otras siete muertes y ocho heridos en tres puntos distintos de dicha provincia meridional debido al impacto de misiles.
Desde el Ministerio de Exteriores iraní, el portavoz Ismail Bagaei calificó las acciones como «atrocidades» y comparó el impacto en la población civil con el bombardeo de una escuela en Minab ocurrido en febrero. Bagaei advirtió a través de sus canales oficiales que Irán responderá con firmeza ante lo que considera una normalización de los bombardeos sobre objetivos no militares.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos justificó la operación como un ataque dirigido contra objetivos estratégicos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Según el mando estadounidense, la ofensiva busca neutralizar los intentos de agresión iraníes contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y proteger al personal militar desplegado en la región. Se trata del segundo ataque en un periodo de 48 horas.
Como respuesta inmediata a esta última incursión, las fuerzas iraníes ejecutaron ataques contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak. Esta escalada de hostilidades se enmarca en la pugna por el control del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio global que permanece bajo tensión desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
La situación en la zona ha paralizado gran parte de las exportaciones de petróleo, dado que Teherán exige permisos especiales para el tránsito de buques por el estrecho. No obstante, informes recientes de analistas en Oriente Medio sugieren que Estados Unidos ha logrado restablecer parte del flujo marítimo mediante rutas alternativas cercanas a las costas de Omán, lo que ha intensificado la confrontación directa entre ambas potencias.


