Ayuso y el Gobierno central enfrentan posturas tras la celebración del Gran Premio de España en Madrid
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado este lunes la postura del Gobierno de España respecto a la organización y el desarrollo del Gran Premio de España de Fórmula 1, celebrado este pasado fin de semana en el recinto de Ifema. Durante un desayuno informativo centrado en la gestión municipal del alcalde José Luis Martínez-Almeida, la jefa del Ejecutivo regional ha denunciado una supuesta estrategia de desatención por parte del gabinete de Pedro Sánchez hacia un evento que considera de relevancia nacional.
Ayuso ha reprochado la ausencia de representantes de los 22 ministerios del Gobierno central en la competición automovilística. Según la presidenta madrileña, el Ejecutivo ha mantenido un perfil bajo y una actitud crítica con el objetivo de restar mérito al éxito de la convocatoria. En sus declaraciones, la dirigente regional ha vinculado esta falta de respaldo institucional con un rechazo a los proyectos que benefician a la Comunidad de Madrid, llegando a afirmar que el Gobierno nacional ha buscado señalar únicamente los fallos del evento.
La controversia se ha visto alimentada por las recientes valoraciones de varios ministros. El titular de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, cuestionó la calidad del espectáculo deportivo en sus redes sociales, calificándolo de forma peyorativa. Por su parte, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha puesto el foco en el impacto económico y logístico del Gran Premio. López ha cuestionado el coste real de la organización y ha asegurado que el evento ha generado problemas significativos, justificando su propia ausencia al priorizar otras responsabilidades de su agenda ministerial.
Asimismo, la presidenta madrileña ha extendido sus críticas a la Corporación RTVE. Ayuso ha acusado a la televisión pública de realizar una cobertura informativa tendenciosa con el fin de deslucir el impacto del Gran Premio. A su juicio, el tratamiento mediático de la cadena estatal ha respondido a intereses políticos del Ejecutivo central en lugar de resaltar el prestigio internacional que la prueba otorga a España como anfitrión de la Fórmula 1.
Este cruce de declaraciones se produce en un contexto de persistente tensión política entre la administración autonómica y el Gobierno central. Mientras el equipo de Ayuso defiende el Gran Premio como una oportunidad estratégica y un orgullo para el país, desde los ministerios implicados se demanda una mayor transparencia sobre la financiación pública y la viabilidad a largo plazo de este tipo de eventos de gran escala en la capital.


