El Riyadh Air Metropolitano concluye la residencia de Bad Bunny con un balance de 630.000 asistentes y cumplimiento normativo
El estadio Riyadh Air Metropolitano ha finalizado el ciclo de conciertos más extenso de su historia tras la celebración de diez jornadas consecutivas del artista Bad Bunny. El evento, que congregó a más de 630.000 personas, se ha consolidado como un referente operativo para la ciudad de Madrid, logrando superar los estándares internacionales en materia de seguridad, movilidad y convivencia urbana, según el balance institucional presentado tras la clausura del ciclo.
La magnitud de esta serie de conciertos requirió una coordinación permanente entre el promotor, las administraciones públicas, las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado y los servicios de emergencia. La operación técnica movilizó a más de 3.000 profesionales por jornada, incluyendo un dispositivo de seguridad privada compuesto por 400 vigilantes y 600 auxiliares, destinados a garantizar la gestión de flujos de público en un entorno de máxima complejidad operativa.
Gestión acústica y convivencia ciudadana
Uno de los hitos destacados por la organización ha sido el cumplimiento íntegro de los límites de emisión sonora. Tras las inversiones ejecutadas en 2025 para la mitigación acústica, el recinto incorporó nuevos sistemas de apantallamiento y mejoras en la electroacústica para minimizar la propagación del sonido hacia las áreas residenciales, situadas a 500 metros del estadio. La monitorización, supervisada por la Policía Municipal a través de tres sondas externas y una interna con metrología legal, confirmó que en ninguna de las diez citas se superaron los parámetros autorizados.
Resultados en movilidad y evacuación
En el ámbito de la movilidad, el dispositivo permitió desalojar el estadio en tiempos medios de entre ocho y diez minutos tras la finalización de los espectáculos. El suburbano madrileño gestionó un total de 215.000 desplazamientos acumulados a lo largo del ciclo, con una media de 21.500 usuarios por evento. Asimismo, la coordinación con los servicios de tráfico permitió restablecer la circulación habitual en el entorno en un promedio de 50 minutos, facilitando la convivencia con los residentes de la zona.
Seguridad, salud y sostenibilidad
El balance sanitario arroja una cifra de cero accidentes de gravedad durante todo el periodo. El preventivo médico, integrado por unidades de Soporte Vital Básico y Avanzado junto a personal del SAMUR-Protección Civil, se reforzó con medidas específicas ante las altas temperaturas, incluyendo la instalación de una clínica de gran capacidad y puntos de hidratación. Estas actuaciones se enmarcan en el cumplimiento de las normativas internacionales ISO 45001, 14001 y 20121 de gestión de eventos sostenibles.
Finalmente, en el apartado de sostenibilidad, la residencia consolidó el modelo de economía circular del recinto. Los datos de la organización reflejan una tasa de retorno de vasos reutilizables de entre el 23% y el 25%, mientras que un 60% de los asistentes optó por conservar los recipientes, reduciendo significativamente el volumen de residuos generados durante el ciclo de conciertos.


