Byung-Chul Han advierte sobre el agotamiento derivado de la obligatoriedad de la felicidad
El filósofo surcoreano-alemán Byung-Chul Han ha señalado que la búsqueda obsesiva de la felicidad, cuando se transforma en una exigencia social y sistémica, constituye una fuente directa de desgaste emocional y vacío. En el marco de la presentación de su reciente obra, «La sociedad de los cuidados», el pensador sostiene que la lógica del rendimiento neoliberal ha sustituido la disciplina externa por una autoexigencia constante, donde el individuo se ve compelido a mantener un estado permanente de optimismo y productividad.
Bajo el concepto de la «dictadura del positivismo», Han describe un entorno cultural en el que el malestar, la tristeza o el cansancio han dejado de ser aceptados como procesos naturales de la vida. Según el autor, estas emociones son ahora interpretadas como fracasos individuales, obligando a las personas a gestionar su propia salud emocional bajo criterios de eficiencia. Este enfoque, advierte, genera una presión interna que deriva en cuadros de agotamiento estructural, incluso en ausencia de una coerción externa visible.
El diagnóstico de Han profundiza en la transición de las sociedades disciplinarias clásicas hacia lo que denomina la «sociedad del rendimiento». En este modelo, la autoexplotación se presenta bajo la apariencia de libertad y realización personal. El filósofo argumenta que los discursos motivacionales y la exposición en redes sociales refuerzan una promesa de felicidad inalcanzable, lo que termina por convertir incluso el tiempo de ocio y descanso en espacios de productividad simbólica subordinados al éxito individual.
Como contrapartida a esta dinámica de aceleración, el autor propone recuperar el valor del cuidado, la pausa y la vulnerabilidad. En su nueva publicación, articula el cuidado no solo como una práctica de bienestar, sino como una forma de resistencia frente a la lógica del rendimiento. Cuidar implica, según su tesis, aceptar la fragilidad humana y devolver la atención sostenida a uno mismo y a los demás, cuestionando la necesidad de producir sin interrupciones y devolviendo legitimidad a las dimensiones de la vida que no se miden en términos de rendimiento.
Si bien las ideas de Han han cobrado relevancia en el debate contemporáneo sobre la salud mental y la saturación digital, su obra también ha recibido análisis críticos. Diversos especialistas señalan que, aunque su diagnóstico cultural es preciso, el autor tiende a priorizar los factores simbólicos sobre las condiciones materiales y económicas que subyacen al malestar social. No obstante, su propuesta de una «sociedad de los cuidados» se consolida como una de las reflexiones filosóficas más influyentes para comprender el fenómeno del agotamiento en las sociedades urbanas modernas.


