El Canal de Panamá limita el tránsito diario de buques por déficit de precipitaciones
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha oficializado una reducción progresiva en el número de tránsitos diarios autorizados a través de la vía interoceánica, estableciendo un límite de hasta 32 embarcaciones para mediados de septiembre. Esta medida administrativa responde directamente a la disminución de las lluvias en la cuenca hidrográfica, una situación vinculada a los efectos climáticos del fenómeno de El Niño.
Según el cronograma de ajustes operativos difundido por la administración de la vía, la cantidad de buques permitidos se fijará en 34 a partir del 3 de septiembre. Posteriormente, desde el 15 de septiembre, el cupo se restringirá nuevamente hasta alcanzar los 32 tránsitos por jornada. La decisión busca preservar la sostenibilidad de las operaciones y asegurar el suministro hídrico ante la evolución desfavorable de las condiciones meteorológicas.
La institución ha señalado que, a pesar de que el país se encuentra formalmente en su temporada lluviosa, los niveles de agua registrados en la cuenca requieren de acciones adicionales. Estas nuevas limitaciones se integran a las medidas de ahorro y a las restricciones de calado que ya se habían implementado previamente para gestionar de manera eficiente los recursos disponibles en los lagos Gatún y Alajuela.
Como consecuencia directa de esta reducción en la capacidad de tránsito, la ACP ha advertido sobre un posible incremento en los tiempos de espera para las naves que busquen cruzar el istmo. En este sentido, se ha recomendado a los clientes y empresas navieras optimizar el uso de los sistemas de reserva y subasta de cupos para mitigar las afectaciones logísticas en el comercio internacional.
Finalmente, la Autoridad del Canal de Panamá ha ratificado su compromiso de monitorear estrechamente los aportes hídricos y los niveles de los lagos. El organismo indicó que cualquier ajuste futuro será comunicado con la mayor antelación posible, subrayando que el fenómeno de El Niño continúa alterando significativamente los patrones climáticos globales y las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico.


