Cuerpo descarta el cierre de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona y prioriza la seguridad ferroviaria
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha confirmado que el Gobierno no contempla la interrupción del servicio de la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. Con esta declaración, el titular de Economía desestima la posibilidad de un cese de operaciones en dicho corredor, una opción que había sido planteada previamente por su antecesor en la cartera de Transportes, Óscar Puente. Cuerpo ha enfatizado que el objetivo inmediato del Ejecutivo es restablecer la confianza del usuario y garantizar la seguridad técnica en la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía.
En el marco de una entrevista concedida a La Séptima, el ministro ha asegurado que las labores de recuperación de la infraestructura se iniciarán de forma inmediata en cuanto la autoridad judicial autorice la intervención de ADIF en los tramos afectados. Estas actuaciones son consecuencia directa del grave accidente ferroviario ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda (Toledo), un siniestro que se saldó con 69 víctimas mortales y que ha marcado un punto de inflexión en la gestión de las infraestructuras nacionales.
La situación ha provocado cambios significativos en la estructura del Gobierno tras la dimisión de Óscar Puente el pasado martes. El exministro no solo abandonó sus responsabilidades en el departamento de Transportes, sino que también renunció a concurrir en las listas electorales del 29-N. Al respecto, Carlos Cuerpo ha calificado la salida de Puente como una decisión «correcta» y un ejercicio de asunción de responsabilidad política que los ciudadanos deben exigir a sus representantes ante sucesos de tal magnitud.
Asimismo, el ministro de Economía ha informado que el responsable de ADIF puso este miércoles su cargo a disposición del Ministerio. Esta decisión administrativa responde a la imposibilidad de soslayar la responsabilidad institucional tras la concatenación de dos accidentes graves con fallecidos, lo que ha puesto bajo escrutinio la supervisión y el mantenimiento de las vías gestionadas por la entidad pública.
Finalmente, el entorno ministerial subraya que la gestión actual se centra en la estabilización del servicio y la transparencia informativa, mientras se resuelven las diligencias judiciales que permitan a los técnicos de ADIF trabajar sobre el terreno para normalizar el tráfico ferroviario en el sur de la península bajo estrictos protocolos de seguridad.


