La Casa Blanca desmiente la existencia de un plazo límite para la extensión del alto el fuego con Irán
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró este miércoles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha establecido un plazo límite en firme para que Irán presente una propuesta formal de negociación. Esta declaración se produce tras el anuncio de una extensión del alto el fuego temporal, pactado originalmente el pasado 8 de abril, con el objetivo de permitir que la República Islámica unifique sus criterios internos frente a las exigencias de Washington.
Leavitt desmintió las informaciones que sugerían un periodo de gracia de entre tres y cinco días para obtener una respuesta de Teherán. «El calendario lo dictará el propio presidente», afirmó la portavoz, quien explicó que la flexibilidad mostrada por la administración estadounidense responde a la percepción de una fractura política en Irán entre sectores pragmáticos e intransigentes. Según la Casa Blanca, el mandatario busca una interlocución unificada antes de proceder con un acuerdo definitivo.
A pesar de la tregua vigente, el Gobierno de Estados Unidos subrayó que la presión sobre el régimen iraní no ha cesado. La denominada «Operación Furia Económica» continúa activa, al igual que el bloqueo naval que restringe el movimiento de buques desde y hacia territorio iraní. La administración sostiene que estas medidas han debilitado las capacidades militares y financieras de Irán, asegurando que el control de la situación permanece bajo el mando de Washington mientras se mantienen las líneas de comunicación abiertas.
En relación con los incidentes en el estrecho de Ormuz, donde la Guardia Revolucionaria de Irán incautó recientemente dos buques internacionales —el MSC-Francesca y el Epaminodes—, la Casa Blanca precisó que tales actos no representan una violación del alto el fuego. La portavoz argumentó que, al no tratarse de embarcaciones con bandera estadounidense ni israelí, el pacto técnico no se considera roto, si bien calificó las incautaciones como actos de piratería que evidencian la degradación de la armada iraní.
Finalmente, la administración destacó los avances en materia humanitaria, citando la revocación de las sentencias de muerte de ocho mujeres iraníes como un gesto derivado de la mediación del presidente Trump. No obstante, Leavitt reiteró que las condiciones estratégicas de Estados Unidos son innegociables: la República Islámica debe entregar la totalidad de su uranio enriquecido y renunciar definitivamente a cualquier ambición de obtener armamento nuclear para garantizar la seguridad en la región y la de los aliados occidentales.


