Sánchez rechazó las peticiones de Santos Cerdán para destituir a Marlaska y a la dirección de la Guardia Civil
El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, solicitó de manera reiterada al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González. Según han confirmado fuentes gubernamentales, el entonces «número tres» del partido fundamentó su petición en la falta de control sobre las investigaciones desarrolladas por la Unidad Central Operativa (UCO) en causas que afectaban a la formación y al entorno del Ejecutivo.
Las presiones para descabezar la cúpula de Interior se iniciaron en noviembre de 2024, coincidiendo con la imputación formal del exministro José Luis Ábalos, y se prolongaron hasta junio de 2025. Durante este periodo, el presidente Sánchez habría hecho caso omiso a las demandas de Cerdán, que se intensificaron a medida que avanzaban las pesquisas judiciales que culminaron con el ingreso en prisión del propio secretario de Organización tras un informe definitivo del Instituto Armado.
Intentos de influencia en las investigaciones de la UCO
El sumario de la denominada «trama Leire» ha revelado diversos intentos previos por parte de la antigua dirección de la Guardia Civil para fiscalizar las actuaciones de la unidad de élite. Consta que el anterior director, Leonardo Marcos, mantuvo una reunión en julio de 2024 con el jefe de la UCO, el coronel Rafael Yuste, en la que calificó de «prospectivos» los informes remitidos al juzgado de Badajoz. Asimismo, el Teniente General Manuel Llamas habría trasladado instrucciones para evitar la proactividad en procedimientos con implicaciones políticas.
Tras el cese de Marcos, el Gobierno recuperó a Mercedes González para el cargo en septiembre de 2024. Fuentes de Moncloa sostienen que la elección de González respondió a su capacidad institucional, mientras que Santos Cerdán habría percibido este nombramiento como un obstáculo para sus intereses. Según las citadas fuentes, Cerdán ya era conocedor de que estaba siendo investigado antes de que las pesquisas se hicieran públicas.
El encuentro entre Mercedes González y Leire Díez
En el marco de esta controversia, ha trascendido una reunión entre la directora general de la Guardia Civil y la exdirectiva de Enusa, Leire Díez. Desde el entorno del Gobierno se defiende que González es una «víctima» de las estructuras paralelas de Cerdán y que en dicho encuentro se negó a rehabilitar a un guardia civil imputado en la causa. Esta versión será previsiblemente el eje de la comparecencia parlamentaria que la directora general realizará la próxima semana.
A pesar de que el Ejecutivo asegura ahora que González no cedió ante las presiones de la denominada «cloaca», el Gobierno mantuvo su confianza pública en Santos Cerdán hasta el momento de su detención. Durante el 41.º Congreso Federal del PSOE en Sevilla, Pedro Sánchez ratificó a Cerdán en su puesto, calificando como «inventadas» las acusaciones de corrupción que pesaban sobre la organización.
Desenlace judicial y pruebas de la UCO
La investigación que finalmente motivó la entrada en prisión de Cerdán a finales de junio de 2025 se basó en evidencias sobre la titularidad del 45% de la sociedad Servinabar, compartida con Joseba Antxón Alonso. Además, la UCO aportó grabaciones sonoras en las que se detallaba el presunto reparto de comisiones irregulares por el amaño de contratos de obra pública entre Cerdán, Koldo García y José Luis Ábalos.
Desde Moncloa y la sede central del PSOE en la calle Ferraz se intenta ahora desvincular la gestión del partido de las actuaciones de Cerdán, atribuyéndole una «doble vida» operativa. No obstante, los registros judiciales confirman que las advertencias sobre las actividades del exsecretario de Organización circulaban en el seno de la formación meses antes de la intervención de las autoridades judiciales.


