La CNMC evalúa la revisión del acceso a infraestructuras de telecomunicaciones para garantizar la inversión en redes
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene abierta la fase de consulta pública sobre la segunda oferta de compromisos presentada por Telefónica en relación con el mercado mayorista de acceso a la infraestructura física. El debate regulatorio se centra en la necesidad de que las condiciones de acceso a conductos, postes y canalizaciones reflejen la evolución de los costes reales para no desincentivar la inversión en el mantenimiento y modernización de las redes digitales.
La propuesta revisada, que se encuentra bajo supervisión del regulador, prevé una vigencia de cinco años, prorrogable por uno adicional. El documento mantiene los plazos de provisión y resolución de incidencias de la actual oferta MARCo, conservando el Procedimiento de Gestión de Operadores, pero incorpora una senda de actualización de las cuotas recurrentes. El objetivo es transitar hacia un modelo que garantice la viabilidad económica en un mercado de fibra óptica ya maduro, donde las necesidades de capital difieren de las fases iniciales de despliegue.
Desde el ámbito del análisis económico, el Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada ha defendido que la revisión de la oferta MARCo debe tratarse como una «cuestión estratégica» para preservar el liderazgo español en conectividad. Jesús Sánchez Lambás, vicepresidente ejecutivo de la institución, ha señalado que la propuesta apunta a mantener el acceso y la competencia, mientras se avanza hacia condiciones económicas alineadas con la realidad de los costes operativos y de inversión.
Según el análisis del Instituto, la actualización ordenada de las condiciones bajo supervisión regulatoria no equivale a restringir el uso de infraestructuras a terceros operadores. Por el contrario, el enfoque busca evitar que un acceso infravalorado deteriore los incentivos de quienes construyen y gestionan los activos. Esta postura coincide con el debate actual en el seno de la Unión Europea sobre la sostenibilidad de las infraestructuras digitales de alta capacidad.
En el plano comunitario, la Comisión Europea presentó en enero el Digital Networks Act, una iniciativa orientada a modernizar y armonizar las normas de conectividad. Bruselas considera que las reglas actuales deben adaptarse para facilitar la inversión en redes avanzadas de fibra y tecnología móvil, elementos que el Ejecutivo europeo vincula directamente con la competitividad tecnológica en áreas como la inteligencia artificial y la computación en la nube.
Finalmente, organizaciones sectoriales como Digital Europe y el FTTH Council Europe han coincidido en que el marco regulatorio europeo debe evolucionar hacia un modelo más simplificado y centrado en la inversión. Las asociaciones defienden que los remedios de acceso deben ser proporcionados y adaptados a las realidades nacionales, garantizando un entorno estable y previsible que fomente la competencia efectiva sin comprometer la transformación digital del continente.


