La Comisión Europea activa una línea de 1.500 millones en préstamos para la fabricación de baterías
La Comisión Europea ha anunciado este martes la apertura de una convocatoria dotada con 1.500 millones de euros en préstamos sin intereses para financiar proyectos de fabricación de celdas de baterías destinadas a vehículos eléctricos dentro del Espacio Económico Europeo (EEE). Esta iniciativa, enmarcada en la estrategia de soberanía industrial de la Unión Europea, permanecerá abierta para la recepción de solicitudes hasta el próximo 30 de septiembre.
Según los términos establecidos por el Ejecutivo comunitario, la financiación podrá cubrir hasta el 60% de los costes subvencionables de las iniciativas seleccionadas, con un límite máximo de 500 millones de euros por beneficiario. Los recursos económicos para este programa provienen del Fondo de Innovación, el cual se nutre de los ingresos derivados del régimen europeo de comercio de derechos de emisión.
El programa forma parte del denominado Mecanismo de Impulso a las Baterías, una herramienta creada el pasado mes de junio con el fin de robustecer la capacidad productiva del bloque y mitigar la dependencia de suministros externos. El enfoque principal de estos préstamos es la fase de aumento de producción (ramp-up), periodo crítico comprendido entre las primeras series de fabricación y el inicio de la actividad comercial plena, fase en la que las empresas afrontan una elevada carga financiera antes de generar ingresos estables.
Para ser elegibles, los proyectos deben localizarse en territorio de la EEE y prever una capacidad de producción anual mínima de 10 gigavatios hora (GWh). Además, la convocatoria exige que la planta represente la primera instalación del solicitante a escala mundial destinada a la producción comercial de estos componentes a plena capacidad, y que el proyecto se encuentre ya en la fase de escalado industrial al momento de presentar la solicitud.
Bruselas ha precisado que las propuestas serán evaluadas con base en su madurez técnica y financiera, así como por su contribución al desarrollo del ecosistema europeo de baterías. Con esta medida, la Comisión pretende facilitar la captación de inversión privada y acelerar la puesta en marcha de nueva capacidad manufacturera para consolidar el mercado de la movilidad eléctrica en el continente.


