Cuba reporta agotamiento total de reservas de combustible y califica la situación de crítica
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba ha confirmado que la isla se encuentra sin existencias de diésel y fuel oil, lo que ha sumido al sistema eléctrico nacional en una condición de vulnerabilidad extrema. Vicente de la O Levy, titular de la cartera, informó que el país depende actualmente de la producción limitada de gas local y crudo nacional para mantener operativos los servicios básicos, en medio de una crisis de abastecimiento que afecta a la totalidad del territorio.
Según el reporte oficial, la escasez de hidrocarburos ha provocado interrupciones en el suministro eléctrico que oscilan entre las 20 y 22 horas diarias. El ministro explicó que los escasos niveles de generación se están destinando de manera prioritaria a la red hospitalaria y a sectores económicos de alta relevancia, dejando a la mayoría de los circuitos residenciales con apenas dos a cuatro horas de servicio intermitente.
La administración cubana atribuye esta situación al endurecimiento de las sanciones comerciales y financieras por parte de los Estados Unidos. De la O Levy señaló que el «bloqueo energético» ha impedido la adquisición regular de combustibles en el mercado internacional durante los últimos meses. A esta coyuntura se suma el deterioro técnico de las centrales termoeléctricas, que carecen de las piezas de repuesto y el mantenimiento necesario debido a las restricciones financieras.
En el plano internacional, el gobierno cubano destacó que la llegada de 100.000 toneladas de crudo enviadas por Rusia en calidad de donativo permitió un alivio temporal durante el mes de abril. No obstante, tras el consumo de dicho cargamento y la interrupción del suministro habitual proveniente de Venezuela, la disponibilidad de recursos ha vuelto a niveles mínimos. Las autoridades manifestaron que, pese a las dificultades, se mantienen abiertas a negociar la compra de combustible con cualquier proveedor internacional.
Por su parte, el Departamento de Estado de los Estados Unidos ha emitido un ofrecimiento de ayuda humanitaria por un valor de 100 millones de dólares. No obstante, Washington ha precisado que esta asistencia deberá ser distribuida a través de la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes para garantizar su destino final. La administración estadounidense condicionó esta oferta a la implementación de reformas en el sistema político y económico de la isla.
Finalmente, el Gobierno de Cuba reiteró que continuará en la búsqueda de alternativas energéticas sostenibles, como la energía solar fotovoltaica, mientras intenta estabilizar el sistema con los recursos nacionales disponibles. La situación actual se enmarca en un contexto de alta tensión geopolítica y volatilidad en los precios internacionales del petróleo, factores que complican la logística de importación para la nación caribeña.


