Francia reforzará el despliegue policial ante la nueva convocatoria de movilizaciones nacionales
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, anunció este martes ante la Asamblea Nacional la implementación de un operativo policial «masivo» para las manifestaciones convocadas por los sindicatos de estudiantes y el movimiento de los ‘chalecos amarillos’ el próximo sábado. Durante una sesión de control al Gobierno, el mandatario aseguró que la respuesta de las fuerzas de seguridad abandonará la estrategia «estática» de jornadas anteriores para adoptar una táctica de mayor movilidad y eficacia operativa.
La nueva doctrina de seguridad, presentada de forma conjunta con el ministro del Interior, Laurent Nuñez, contempla un incremento significativo en el volumen de recursos y el número de efectivos desplegados. Según explicó Nuñez, el objetivo es neutralizar de forma planificada a los grupos que buscan dispersar a las fuerzas de seguridad durante las concentraciones, las cuales han visto incrementada su afluencia tras la unión de las demandas del sector educativo con las quejas por el coste de la vida y la gestión del presidente Emmanuel Macron.
Lecornu defendió la actuación de las autoridades y atribuyó el origen de los disturbios a la presencia de sectores de «ultraizquierda» que, a su juicio, fomentan un clima de insurrección. En su intervención, el jefe del Gobierno rechazó las acusaciones que señalan a agentes infiltrados como instigadores de la violencia, enfatizando que la responsabilidad de los actos vandálicos recae exclusivamente en sus autores y no en las instituciones encargadas de mantener el orden público.
La comparecencia también abordó la reciente polémica originada por un reportaje de Mediapart. El medio de comunicación citó fuentes anónimas de inteligencia que denuncian supuestas órdenes gubernamentales para vincular formalmente al partido La Francia Insumisa (LFI), liderado por Jean-Luc Mélenchon, con la organización de los disturbios. No obstante, los propios servicios de información habrían señalado que no existen vínculos establecidos entre los activistas de extrema izquierda y la actual movilización ciudadana.
Ante estas informaciones, el primer ministro calificó de «impensable» que el Ejecutivo emita instrucciones de tal naturaleza. Por su parte, la formación LFI ha anunciado su intención de emprender acciones legales contra Laurent Nuñez ante el Tribunal de Justicia de la República. El coordinador general del partido, Manuel Bompard, calificó la situación como un posible «escándalo de Estado» en caso de confirmarse la elaboración de informes falsos por parte de la inteligencia territorial.
Finalmente, el Gobierno francés ratificó su determinación de proteger las sedes institucionales de cara a la jornada de protesta del 24 de octubre. Lecornu fue tajante al asegurar que se impedirá el acceso de manifestantes a las inmediaciones del Palacio del Elíseo y de Matignon, garantizando la integridad de los centros del poder ejecutivo frente a cualquier intento de aproximación no autorizado.


