El Ministerio de Juventud señala una «desconexión» entre la diversidad social y su representación en el audiovisual
El Ministerio de Juventud e Infancia ha presentado los resultados del informe «La representación de las juventudes en el audiovisual español», un estudio que analiza cómo las ficciones nacionales reflejan la diversidad de la población joven. El documento, elaborado por el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA) y publicado por el Instituto de la Juventud (INJUVE), concluye que existe una brecha significativa entre la heterogeneidad real de la sociedad y los modelos que se proyectan en cine y televisión.
La investigación, que consta de 120 páginas, sostiene que las producciones audiovisuales actuales tienden a reproducir «imaginarios estereotipados, limitados y normativos». El estudio evalúa diversos ejes de desigualdad como el género, la racialización, la discapacidad, la orientación sexual y la corporalidad, señalando que la falta de una representación compleja afecta a la percepción de los grupos considerados vulnerables.
En el ámbito de la diversidad étnica, el informe indica que los personajes «racializados o de origen migrante» representan el 16 % del total en las series españolas. No obstante, el Ministerio advierte que la relevancia de estos personajes es reducida, con una presencia mínima en papeles protagonistas. Asimismo, el texto lamenta la tendencia a la «extranjerización» de estos perfiles, señalando que la ficción suele omitir la realidad de los ciudadanos negros o de origen migrante nacidos o naturalizados en España.
Respecto a la diversidad corporal, el análisis apunta a una prevalencia de los «cánones hegemónicos de belleza». El Ministerio critica la «ausencia mayúscula» de personajes con sobrepeso o cuerpos no normativos, lo que, a juicio de los autores del estudio, refuerza prejuicios estéticos y limita los referentes aspiracionales para la juventud. Por ello, instan a los creadores a romper con la homogeneización estética en las producciones nacionales.
En cuanto al colectivo LGBTIQA+, el informe reconoce un aumento cuantitativo de personajes, especialmente en el formato de series, aunque cuestiona la calidad de sus narrativas. Según el análisis, las tramas suelen quedar restringidas a procesos de aceptación o situaciones de violencia, careciendo de la profundidad necesaria para «cotidianizar» sus identidades. El estudio solicita una mayor interseccionalidad que vincule estas identidades con otras realidades como la clase social o la discapacidad.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, participó en el acto de presentación de estos datos, subrayando que la realidad de la calle es «mucho más diversa» que la mostrada en los guiones actuales. Desde el Ministerio se defiende que avanzar hacia una representación más realista y diversa no es solo una cuestión de visibilidad, sino de «justicia democrática, social y cultural», instando al sector audiovisual a adoptar nuevas prácticas y políticas culturales que recojan las múltiples formas de vivir la juventud.


